Seres Rotos

Humanidad: Defecar por encima de los demás

                    Por Nebai Zavala Guevara@nebalun • feminismosartes@gmail.com                                Ilustración Yulia Pino@arte_moon88

Una vez un apreciado director de teatro me dijo algo sobre los seres humanos que jamás olvidaré: “Para qué tantas diferencias entre nosotros si todos cagamos por el mismo hueco”. Quizás sea algo escatológico el comentario, pero es verdad. Al momento me reí muchísimo y luego me quedé pensando en esa frase “célebre”.

Más allá de lo fisiológico, somos porque nos vinculamos a lo que pensamos y sentimos de nosotros y los otros, otras, otres…, nuestra máquina mental biológicamente construida con la información genética que nos debería permitir ser iguales, ya que nacemos en desnudez con órganos que cumplen su función determinada, como la digestión y la evacuación, por qué entonces existen personas que piensan defecar por encima de otros. A la vez que una gran cantidad se siente embarrada de excrementos y estando por debajo del “hueco” de esos que vacían sus desechos, viven en desdicha.

Las emociones bajo el yugo de las razones que nos esclavizan y dominan a través de las estrategias y estructuras organizadas por “mentes poderosas”, creadoras de la cultura dominadora, que en esta época coquetea, seduce, enamora, hipnotiza, convence. Al mismo tiempo que controla, moldea y construye valores para la humanidad, que al no poder alcanzar o poseer el ideal prometido se quiebran, rompen y hasta estallan en pedazos.

Lo más peligroso de esto es que cuando estallan las mentes rígidas como una estalactita al caer, todo es más peligroso. Se ve y siente el dogmatismo, se esparcen en micropartículas por todos lados, el “ser” tambalea, se desequilibra y se enferma neuróticamente, o llega a desarrollar trastornos psicopáticos, que son bien antipáticos.

¿Podrán avanzar los seres humanos después de este estallido parecido al de una bomba atómica en un escenario post-apocalíptico? ¿Cómo pudiésemos recolectar nuestros pedazos esparcidos en la fragmentación de nuestra psique? ¿Será que es utópico pensar en la posible unión de las partes, quizás cociéndolas? Para ello creo debemos llegar a una realidad distópica, vernos rotos, pisar hondo, vernos al borde de lo que más tememos y sentir que se acaba todo. O intentamos aconsejar a la humanidad vestirse con una prenda interior que tenga espejito en la parte trasera para recordar que somos iguales.

ÉPALE 433