Madres de Épale: Siempre somos y seremos

Por: Michael Mata / Fotógrafo

La hija de Heriberta y Julián, la que nació en mayo como las lluvias, como las flores, esa es mi madre, siempre echanda pa’ lante, siempre regañona, siempre fuerte, la que me dio casa, educación y amor, la que me llenó el alma, la que me enseñó a cocinar y a montarme solo en el metro cuando tenía 8 años, la única que reza por mi aunque yo no rezo por nadie, la que se cala mis sufrimientos y mis penas.

La que ha estado  siempre para mí, a ella la celebro y le pido perdón por los días tristes, por las veces que no que hice lo que me decía, por haber desviado mi camino varias veces en la vida, por no ser el hijo perfecto pero también le agradezco los valores, los principios, los buenos modales y todas esas cositas que solo se aprenden en casa.

El camino no ha sido fácil, siempre cuesta arriba pero siempre empujando esa carreta pesada y necesaria que tenemos que empujar desde el primer llanto hasta el último aliento, y en el trayecto la vamos llenando de logros y fracasos, de principios y finales.

Casi siempre estamos en desacuerdo, casi siempre estamos discutiendo, pero aun así, sabemos que siempre somos y seremos.

No hemos llegado aún, pero te prometo que llegaremos.

TE AMO DORITA.

ÉPALE 412