Solo para embarazadas o recién paridas

Por Clodovaldo Hernández@clodoher / Ilustración Sol Roccocuchi@ocseneba

Me preguntan si el trote es compatible con el embarazo y los primeros meses después del parto. No sé por qué me lo preguntan, pues no estuve preñado nunca (salvo de buenas intenciones) y lo más cerca que he estado de dar a luz son esas noches de cierre de los periódicos impresos, que eran un verdadero parto, pero solo metafóricamente.

Bueno, pero he investigado y puedo decir que muchos médicos y mujeres corredoras o trotadoras dan fe de que es posible practicar este ejercicio durante el embarazo, con las debidas precauciones.

Dicen que si la futura madre ya es trotadora, puede seguir con su actividad mientras le crece la panza, claro, sin desafueros, pues en tal caso puede terminar dando carreras hacia la maternidad, sobre todo si ya está cerca del término.

Para las que no eran corredoras antes de quedar en estado, la cosa es diferente. Ya sabemos que empezar a trotar siempre es difícil y puede complicarse aún más si se le agregan los malestares típicos de la gestación. Sin embargo, mujeres que han experimentado en sus propios cuerpos, juran que, muy por el contrario, el trote puede evitar o mitigar esos malestares. ¿Y qué decir de las recién paridas? Más o menos lo mismo: no hay contraindicaciones, salvo esperar un tiempo prudencial antes de retomar la actividad, en especial si el bebé ha llegado por cesárea.

Aseguran los conocedores que antes se creyó que el correr aumentaba el ácido láctico en la leche y causaba rechazo en los recién nacidos, pero es una de esas creencias que ha sido puesta en duda. Lo que sí te anticipo es algo que tal vez ya sepas: los carricitos dan tanto trabajo y afectan tanto el sueño que tal vez, lo menos que te provoque en esos primeros meses, sea ir a trotar. Lo certifico, no como madre, sino como padre.

ÉPALE 412