Súper Heroína tropical vs la Matrix mundial

         Por Nebai Zavala Guevara@nebalun • feminismosartes@gmail.com                    Ilustración Solángel Roccocuchi

La historia se puede graficar en comiquita, tiene villano, el sistema opresor imperante o Matrix, y sus secuaces son los ejecutantes. Usa todo su poder para controlar  y maniobrar a su conveniencia las puertas que abren y cierran la realidad virtual. Contra ese modelo está la Súper Heroína, vestida con su traje sin capa porque en el trópico hace mucho calor y la humedad es elevada. Usa suecos plásticos o cholas Aloa, viste un short o leggins. Se enfrenta a los agentes de Matrix y combate sus artificios. En este capítulo reina el pánico generalizado en un mundo pandémico, que corona al virus como el rey de las tinieblas.

Ella se siente débil, el pecho oprimido, más apretado que sus bolsillos y en un momento de desesperación decide ir al médico luego de insistir varias veces llamando a un número asignado para que la asistan, y se da cuenta de que son agentes. Se va rápido con el oxímetro prestado sujeto al índice, único elemento que le garantiza vitalidad.Su sistema inmunológico debilitado a causa de la criptonita o la ausencia de criptomonedas que no minó, la hicieron caminar hasta los centros de salud, y en una semana la hicieron rebotar. ¿Usted llegó sola, cuál es su saturación? Mantenga la distancia, váyase al… Este es un centinela. La muerte es su única compañía visible, animándola a seguir, abriendo los brazos en señal de recibimiento. La Súper Heroína tropical sin parar de pensar, busca estrategias para fortalecerse y sobreponerse a su debilitamiento corporal. El dolor de cabeza en aumento, el esternón oprimiendo sus pulmones, su paladar sin poder saborear y su mente descontrolada y cansada, la mantienen indagando un plan que resuelva su solvencia económica para abrir las puertas que los agentes cierran premeditadamente.

Un destello de luz divina la ilumina y rápidamente se quita las cholas, mete los pies en la tierra y hace una conexión con Pacha Mama o Gaia, recobrando su energía vital, despojándose del pánico que la acercaba a la parca. Dejándose guiar, toma varias plantas medicinales como la albahaca, hojas de guayaba y repollo. Recibe de la sabiduría ancestral recetas como la miel de las meliponas y el aceite de ricino con un chorrito de limón y menjurjes con todo tipo de mezclas. Y así en su invocación y conexión con la fuente de energía universal, le llega la asistencia que no pudo detectar Matrix. Este es solo el principio de una historia que no termina, aunque la muerte haya cambiado su rumbo.

ÉPALE 416