Temporada de huracanes

Por Pedro Delgado / Ilustración Justo Blanco

Tal el título de un libro de poemas de mi hermanazo Marlon Zambrano que le he puesto a esta crónica a propósito de la alerta meteorológica lanzada por las autoridades, en razón del carajazo de chaparrones y anegadas que se nos vienen encima este 2021. Eventos climatológicos señalados a comenzar desde el 1° de junio hasta el 30 de noviembre, cuestión disque normal por estos alrededores como para decir que la cosa no será parranda. Oportuno sería recordar que el año pasado la región atlántica tuvo récord en no menos de treinta tormentas tropicales con nombres incluídos y trece huracanes, entre ellos seis muy importantes; igualmente precisar a la tormenta tropical Bret (que sopló por el Caribe del 4 al 13 de agosto de 1993), como una de las que mayores estragos hayan causado en Venezuela. El saldo de 150 personas fallecidas, 77 en Caracas, según los reportes, lo ratifica.

Desde Yoco, antes de llegar a Güiria, extremo oriental del país, la camarada Santa comunicó su angustia vía mensaje de texto: “¡Muchacho!, los ventiscales han arrasado árboles, conucos, techos de zinc. Se vinieron al suelo unos transformadores, se nos fue la luz, el teléfono, el agua potable y, en el puerto pesquero, se han quedado los pescadores varados con la mar picada y ese vendaval batuqueando las lanchas pa’ dentro de la playa. Dicen que ese bicho cogió pa’ Margarita, ¡Ave María purísima!”.

Al preámbulo de la temporada lo llaman Elsa, una tormenta tropical que arrancó este jueves 1° de julio al norte de Surinam, con vientos máximos sostenidos de 50 mph vía oeste-noroeste, según el Centro Nacional de Huracanes de Miami, que también reporta a un avión caza huracanes P3 a la zaga. Con la alerta para Trinidad, Barbados, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Martinica, Granada y Jamaica, Elsa también lleva en la mira a Puerto Rico, Dominicana, Haití, Cuba, La Florida (Estados Unidos) y el golfo de México.

A propósito, vienen algunas recomendaciones de la Cruz Roja Internacional: “Desconecta el interruptor de energía eléctrica y cierra las llaves de gas y agua. Continúa escuchando la radio de pilas para obtener información o instrucciones. Mantente alejado de puertas y ventanas. Si el viento abre una de ellas, no te acerques en forma frontal. Vigila constantemente el nivel del agua cercana a tu casa. No salgas hasta que las autoridades indiquen que el peligro ha pasado. En caso de huracanes, el ojo crea una calma que puede durar hasta una hora”.

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