Tony Duarte: “No puede haber salsa sin bailador”

Swing Latino

Por casi cuatro décadas este Patrimonio Cultural Viviente difunde el baile salsero al estilo 100% venezolano

Por Natchaieving Méndez / Fotografías Mairelys González@mairelyscg27

Un binomio perfecto e inseparable: “no puede haber salsa sin bailador”; y no lo digo yo, lo afirma uno de los mejores: Tony Duarte, profesor, productor y coreógrafo declarado recientemente Patrimonio Cultural Viviente de Venezuela.

Tal vez sea la herencia africana que circula por la sangre, la misma que hace que cada vez que suenen los cueros hasta el más reacio a dejar libre la expresión de su cuerpo le piquen los pies para llevar el ritmo. Es por eso que cuando se habla de salsa necesariamente hay que remitirse al bailador y Duarte es referencia en este tema pues es uno de los pocos que baila salsa 100% a lo venezolano.

Antonio Párraga, fue el nombre con el que presentaron y bautizaron a Tony Duarte. Como buen barloventeño, de Mamporal, nació en pleno repique de San Juan un primero de junio de 1963. Creció entre las melodías salseras de una familia de músicos, así como con el sonido de la clave permanente y característico de las zonas populares caraqueñas en las que creció: Casalta, Mamera y San José del Ávila.

Además de los cumpleaños familiares, los famosos matinés fueron el escenario ideal para que Duarte comenzara a mostrar sus dotes de bailarín. “A la edad de 15, 16 años yo estaba participando en matiné; me jubilaba del liceo Lino Gallardo, hasta que un día un señor me preguntó cómo me llamaba y me fue a buscar a mi casa”, relató. Este señor era un productor de una televisora comercial nacional que buscaba parejas para un programa de concursos, lo ganó y le dio la oportunidad de viajar a Puerto Rico a representar a Venezuela, pero también le abrió una puerta que lo llevó a un sendero que recorre desde hace casi 38 años. Natividad Martínez fue parte del jurado de aquel programa de concursos. Meses después, en el año 1982, el flautista le propone integrarse a su equipo para agregarle el sabor del movimiento venezolano a su orquesta Naty y su Charanga, pues para la época pocas agrupaciones tenían este plus que atraía a la gente.

“Sale el LP ‘Nuestro Matrimonio’ y me convierto junto con Naty en la primera orquesta venezolana con un show de coreografía (…) cuando salí quería hacer algo diferente a lo de las otras orquestas y lo logré, a cada tema le hice una coreografía distinta, quería marcar la diferencia y lo logré”, destaca el coreógrafo.

Ser un estudioso del baile y crear un estilo original, ha llevado a Duarte a ser un productor coreográfico de orquestas y artistas como Dimensión Latina, Combo Antillano, Mariana La Sonera, Magia Caribeña, Los Adolescentes, entre otras que se me escapan de la memoria.

No todo bailarín en Venezuela puede hacer una coreografía para una orquesta. Hacer que un músico o cantante pueda fusionar voz y movimiento muchas veces no es tarea fácil, pero es un don que este salsero tiene. En una época, Duarte era el productor coreográfico de varias orquestas a la vez, lo que dejó marcado su estilo en diferentes agrupaciones. “No es lo mismo bailar que ser productor coreográfico, el segundo tiene el don de crear. El bailador está limitado a hacer todo lo que le enseñan y seguir el caso. El que produce la coreografía es capaz de romper las reglas como yo lo hago, trabajo ambos hemisferios al bailar”, explica.

“El venezolano es el único en el mundo que mueve todo el cuerpo al bailar, los dominicanos mueven más la cadera y la cintura, los puertorriqueños bailan muy pausado, las brasileñas de la cintura hacia abajo, cada país tiene su característica. Los únicos que nos han igualado son los caleños”, refiere. Una de las mayores preocupaciones de este patrimonio cultural viviente es que la nueva generación de bailarines venezolanos, lejos de difundir y fortalecer el estilo de bailar la salsa en el país, se han inclinado a la salsa casino de los cubanos o la salsa en línea de los puertorriqueños. “Los únicos que lo mantenemos somos Los Hermanos Cremer, que bailan como el (grupo) Madera y este servidor”, comenta.

Para este bailarín, músico y salsero su principal proyecto es garantizar que la salsa y su movimiento en el baile perdure en el tiempo. Ya lo está haciendo a través de Corazón Salsero en donde enseña a niños y jóvenes el estilo de bailar 100% venezolano. Duarte ya está sembrando y la cosecha seguro será satisfactoria, que nuestra esencia permanezca en el tiempo pues sin baile no hay salsa, más ná…¡Saravá!

ÉPALE 411