Trotar como remedio a las adicciones: fumar (IV)

Por supuesto que si estamos hablando de vencer adicciones mediante la actividad del trote, no podemos dejar por fuera al tabaco, que es una de las más comunes y mortíferas.

Hay que advertir que la persona que sufre adicción al tabaco y se dispone a mitigarla o derrotarla, le espera una tarea ardua, tal vez incluso un poco más difícil que la de los pacientes de otras adicciones por una sencilla razón: el cigarrillo perjudica directamente a un sistema anatómico básico para el ejercicio aeróbico: el respiratorio.

Es cierto que los estupefacientes y el alcohol inhabilitan a cualquier corredor cuando se encuentra bajo los efectos de estas drogas. Pero, en general, una vez que el sujeto vuelve a la normalidad, puede incluso tener un buen desempeño atlético, tal como lo demuestra la historia de unos cuantos atletas superdotados que no tenemos por qué mencionar acá. En cambio, el cigarrillo en exceso tiene un efecto residual. Si te metes una caja diaria, no importa que hayan pasado diez horas de tu último cigarrillo, al salir a correr los pulmones te van a pasar factura igual.

No puedo apelar a la experiencia personal en este caso, pues nunca he fumado, pero he escuchado testimonios de fumadores que intentan empezar a correr y sufren de grandes ardores en los bronquios y la tráquea y una sensación de ahogo que les hace pensar en que nunca van a lograrlo.

Pero quienes se esfuerzan por superar esas primeras experiencias terroríficas obtienen excelentes recompensas. No solo comienzan a sentir cada vez menos esas molestias, sino que estas se convierten en un incentivo para dejar de fumar y así empezar a sufrir menos.

Por supuesto que hay corredores que siguen fumando, incluso después de alcanzar buen estado de forma, pero son excepciones, gente que tiene tantas condiciones que puede hacerlo bien a pesar de sabotearse a sí misma.

Si tú fumas, incluso si no eres propiamente un adicto, sino un fumador moderado, es muy posible que el trote te libere de ese poco saludable y costoso hábito. ¿Qué tal si haces la prueba?.

ÉPALE CCS N°477