¿Trotar con niñas y niños?

Por Clodovaldo Hernández@clodoher / Ilustración Sol Roccocuchi@ocseneba

Si tienes hijos y te has enganchado en esto de trotar, es muy posible que hayas ya acariciado la idea de que los chamos o las chamas te acompañen. Habrás soñado con ir por el parque con tus pequeños flanqueándote y hasta habrás imaginado la escena en cámara lenta, con una música incidental bien bonita.

Ojalá se te haga realidad, pero no es muy seguro que ocurra y tal vez tampoco conviene.

Comencemos por lo segundo. Los expertos en fisiología infantil y medicina del deporte están de acuerdo en que esta actividad no es recomendable en absoluto para niños y niñas de cinco años o menos y debe ser practicada con muchas precauciones hasta los doce.

Explican que los huesos de los infantes tienen un rápido e intenso crecimiento a lo largo de esos primeros años, mientras los músculos y tendones se quedan un tanto rezagados. Correr largas distancias de manera continua puede ocasionar desgarramientos y otras
lesiones.

Aparte de eso, ten en cuenta que a los niños y las niñas eso de correr sin que sea detrás de una pelota les puede parecer la mar de aburrido. Es posible que las primeras veces les agrade, sobre todo si aún están en la etapa en la que adoran a sus progenitores (es decir, más cerca de los cinco que de los doce), pero lo más seguro es que la emoción se les pase y empiecen a sentir aquello como un castigo.

Recuerda que los niños y las niñas no suelen tener esas preocupaciones tan motivadoras de los adultos, como perder peso, prevenir un infarto o bajarle dos al estrés.

Así, pues, no te enrolles si tus criaturas no te acompañan en los trotes. Si van a practicar este deporte, lo más seguro es que se interesen en la adolescencia o ya de adultos. En mi caso, cuando mis dos muchachos eran niños, íbamos al parque a jugar beisbol o fútbol. Cuando les hablaba de trotar ponían cara de que los estaba mandando a hacer la tarea de
matemática.

Ahora, cerca de los treinta años, el mayor se ha hecho trotador, pero no hemos podido coincidir porque vive en Buenos Aires. Después de la pandemia tal vez se realice mi sueño.

ÉPALE 422