Trotar con una enfermedad de viejos (Y V)

Por Clodovaldo Hernández • @clodoher /  Ilustración Jade Macedo • @pounamuart

Cierro, por lo pronto, esta serie de entregas, sobre lo que significa trotar cuando se padece una típica enfermedad de gente entrada en años. Y lo haré con un quebranto que tampoco es exclusivo de los mayores, pero que tiene una alta incidencia en los grupos de edad avanzada: la diabetes.

Como pasa con otras enfermedades frecuentes en la ancianidad, la diabetes puede afrontarse mejor con algún tipo de actividad física, pero, es necesario un conjunto de precauciones para evitar que el ejercicio pueda tener efectos contrarios a los esperados.

Los médicos recomiendan, como es lógico, que el paciente diabético se someta a un riguroso chequeo antes de comenzar o retomar la actividad aeróbica, para descartar cualquier posible complicación.

Una vez autorizado, y dependiendo del nivel que tenga la diabetes, el paciente-trotador ha de tener cuidado con su nivel de glucosa en sangre, antes de emprender la faena. Si está demasiado bajo, debe ingerir un suplemento de hidratos de carbono para estabilizarlo. Los valores específicos sobre qué tanto significa “bajo”, es mejor que los determine el médico, pues cada caso tiene sus peculiaridades.

Los corredores diabéticos aseguran que aunque el índice esté bien, llevan consigo uno de esos complementos o bien un simple caramelo, pues, la hipoglicemia puede sobrevenir durante el ejercicio. Y está lejos de ser una buena compañía.

A las personas que necesitan insulina y son trotadoras, se les aconseja también que no se inyecten en los muslos, sino en otra de las zonas, donde es posible aplicar este tipo de ampollas (abdomen, brazos, nalgas). Esta recomendación es para evitar alguna molestia en uno de los músculos fundamentales del trote. Otros recomiendan exactamente lo contrario, pues dicen que, la insulina actúa más rápido cuando se le inyecta en el muslo y luego se realiza ejercicio. Supongo que hay que probar las dos opciones.

Es bueno que sepas que, hay corredores diabéticos que compiten en carreras de 10K, 15K, medios maratones, maratones y ultramaratones. En entregas anteriores te he presentado algunos casos.

ÉPALE 457