Trotar después de una operación (II)

Por Clodovaldo Hernández • @clodoher / Ilustración Jade Macedo • @PounamuArt

Prometí que iba a contarte mis andanzas en esto de volver a trotar después de una operación. Pero por los momentos no tengo mucho que decir. He caminado bastante, pero las lluvias que han caído con rudeza en estos días me han obligado a ser prudente.

Entonces voy a aprovechar para decirte que, lógicamente, esto del retorno a la actividad física depende de qué tipo de operación le hayan practicado a uno. No es lo mismo volver a trotar después de una cirugía maxilofacial que luego de una operación de corazón abierto.

Según la experiencia de los corredores y las opiniones de médicos conocedores, los casos más complicados son los de intervenciones que se relacionan con el sistema cardiovascular, el aparato respiratorio y las piernas.

Por ejemplo, si vienes de una operación de los ligamentos de la rodilla es muy posible que pasen meses hasta que puedas volver a trotar, pues en los primeros días tendrás reposo absoluto, casi seguramente con la articulación inmovilizada; y luego tendrás que pasar un tiempo sin apoyar totalmente la pierna afectada; y más tarde tendrás que ir muy poco a poco recuperando los músculos del proceso de atrofia y aumentando el rango de movimiento.

Por supuesto que si la cirugía fue cardíaca, cualquier precaución será justificada y la actividad física de cierta exigencia tendría que ser aprobada por el médico especialista.

En un punto intermedio están las operaciones de otros órganos y partes del cuerpo, como las del aparato digestivo, las ginecológicas y las urológicas, pues si bien no son sistemas directamente involucrados en el acto de trotar (como sí lo son el corazón, los pulmones y las piernas), un retorno demasiado apresurado o intenso podría ocasionar retroceso en la recuperación, sangrado, dolores, etcétera.

Como siempre, en estos casos hay que preguntarle al doctor y, sobre todo, al propio cuerpo, avanzar de manera gradual y ver al ejercicio como una parte de la terapia, no como un reto para volver a ser el o la de antes.

ÉPALE 459