Un quinteto de altura

Por Gerardo Blanco • @gerardoblanco65 / Ilustración Justo Blanco

La selección nacional de baloncesto continúa con el paso firme hacia el Campeonato Mundial de 2023 en Japón, Filipinas e Indonesia. Las recientes victorias en la cuarta ventana de la eliminatoria mundialista en condición de visitante ante Bahamas (81-86) y luego como local sobre República Dominicana (76-72), en el Domo Bolivariano de Barquisimeto, para llegar a siete victorias y una derrota, reconfirmaron lo que ya se sabía del quinteto de Fernando Duró.

No importa quiénes sean los intérpretes de la partitura del juego. El base armador puede ser Gregory Vargas, David Cubillán o Heissler Guillent; Jhornan Zamora, Garly Sojo o Yohanner Sifontes se reparten la misión de atacar el aro o meter puntos desde larga distancia; y en la zona pintada el trabajo sucio de fajarse en los tableros se lo reparten entre Windi Graterol, Néstor Colmenares, José Ruiz o Michael Carrera. Cualquiera sea el que ingrese en el tabloncillo siempre habrá cinco guerreros con un corazón enorme para luchar, conseguir puntos repartiéndose la ofensiva y aportar una intensidad en defensa que han sido las señas de identidad de la Vinotinto de las alturas.

El par de triunfos mostraron de nuevo la variedad de recursos que tiene el quinteto nacional para someter a los rivales. Si en las primeras ventanas los lanzamientos de triples fueron esenciales para superar a Panamá, Argentina y Paraguay, contra Bahamas y Dominicana, la selección hizo valer el juego interior con la fuerza de Michael Carrera para anotar puntos bajo el canasto, imponiendo su físico y la velocidad de sus movimientos; la efectividad de Windi Graterol y la potencia de Garly Sojo en las penetraciones a la zona pintada para poner la bandeja o hundir el balón.

Sojo se consolidó en esta ventana como uno de los mejores en el ataque de la selección. Es el jugador más atlético del equipo y puede conseguir puntos con su certero disparo de tres o en los quiebres rápidos, cuando Venezuela roba el balón y la “Joya” de Caricuao se come la cancha con su velocidad y potencia para sorprender a la defensa rival.

Todavía queda mucho camino por recorrer, pero Venezuela dio un primer zarpazo en el complicado Grupo E, en el que Canadá quedó como líder invicto con ocho triunfos y será el próximo rival de la selección en noviembre. La Vinotinto de las alturas se ubica segunda en esta llave con una plantilla aguerrida, donde cada jugador conoce su papel, nadie está por encima del equipo, y en el que la intensidad para defender es tan valiosa como cada punto convertido.

ÉPALE CCS N°477