¿Uno puede ser su propio entrenador?

Por Clodovaldo Hernández@clodoher / Ilustración Sol Roccocuchi@ocseneba

Si alguna vez te entusiasmas con la idea de pasar de los trotes relajados y empiezas a pensar en competir, ya sea con otros o contigo mismo (opciones posibles, según lo vimos en las dos entregas anteriores), seguramente alguien te dirá que necesitas un entrenador.

¿De verdad lo necesitas? Esa es una de las tantas controversias del mundillo de los trotadores y corredores. Hay varios asuntos a considerar. En primer lugar, debes saber que si has sido un trotador solitario, a partir del momento en que tengas un entrenador tendrás que volverte gregario, es decir, formar parte de un rebaño de entrenados.

Eso ocurrirá a menos que puedas permitirte el lujo de lo que ahora llaman un personal trainer, es decir, alguien exclusivo para ti.

La decisión dependerá también de qué tan dispuesto estás a admitir voluntariamente en tu vida a un tipo o una tipa que te va a dar órdenes, te va a prohibir cosas y, en algunos casos, te va a tratar como si te acabaran de reclutar para hacer el servicio militar y te hubiesen puesto bajo el mando de un sargento de malas pulgas. ¿En serio vas a tolerar eso? Perfecto, entonces, empieza a buscar el entrenador.

La alternativa a ese escenario es el auto-entrenamiento, que antes requería que compraras un montón de libros y revistas, pero en estos tiempos de tutoriales para todo, lo que necesitarás es un acceso a internet y a redes sociales, y buen criterio para escoger entre cientos o miles de opciones.

Eso sí, te advierto que si te asumes como auto-entrenador, la clave estará en que escojas un plan adecuado a tu edad, condición física, disponibilidad de tiempo y a los objetivos que quieras alcanzar. Una vez elegido ese plan, te tocará una tarea que puede llegar a ser muy incómoda: desdoblarte en dos personas y ser, al mismo tiempo, el recluta torpe y fuera de forma, y el sargento exigente dispuesto a sacarte la chicha (para decirlo decentemente). Eso implica cumplir con el número de días de entrenamiento, distancias, tiempos y tipos de ejercicio (trote, intervalos, cuestas, saltos y distancia larga, entre otros). ¿Podrás hacerlo?

ÉPALE 410