Valentina y Nos bautiza “Lo que fue, es y será”

La cantante y compositora caraqueña acompañada por distintos músicos, bautiza su álbum debut una producción ecléctica que contiene distintos estilos

Por Mercedes Sanz • @jazzmercedes • Fotografía Archivo

Lo que transmite es dulzura y tranquilidad. Escucharla cantar y verla actuar es como flotar en el mar, tumbarse en la arena o hacer cualquier acción que implique relax. Su voz es calmada y enérgica a la vez. Aunque tiene tiempo cantando y ha colaborado con artistas de variados estilos, ahora es cuando Valentina y nos muestra su ópera prima: Lo que fue, es y será. “Es más una representación de un antes, un ahora y un después en mi vida como artista”, es lo que dice a propósito del nombre poético de su primer trabajo.

Valentina Becerra no es de las que hace bulla por las redes sociales cada vez que se presenta. Prácticamente hay que preguntarle cuándo y dónde va a cantar. Para nada es mediática, pero siempre está activa. Ha estado al lado de figuras notables como Carlos “Nené” Quintero o el recientemente fallecido Aquiles Báez, y también en otros proyectos no tan expuestos. Su versátil voz se presta para muchos géneros musicales venezolanos, latinoamericanos y del mundo.

Lo que fue, es y será es el producto del recorrido de Valentina Becerra. Es su carta de presentación. Es una placa llena de jazz, bossa nova, coqueteos con el rock, la música venezolana, y todo eso aderezado con el toque de la cantante y de los músicos que la acompañan: Laurent Lecuyer, Jose “Tipo” Núñez, Heriberto Rojas, Rigel Mitxelena, Roberto Girón, Nené Quintero, Jorge Becerra (su padre), entre otros. Hay composiciones propias y versiones. El disco se halla en las plataformas digitales. La artista empezó desde niña en el canto y pudo contar con el apoyo de sus padres. “Mi mamá siempre me tomó en serio las cosas que a mí me gustaban, siempre me reforzó esa sensibilidad por el arte. Ella siempre vio en mí un potencial”, señala la intérprete.

¿Qué más recuerdas de esos inicios musicales?
Mira, recuerdo que mi papá me regaló un cassette en unas vacaciones. Y me lo aprendí de memoria porque también era como demostrarle a él que yo sabía cantar. Como mi papá biológico es músico, pero no vivía con él, yo dije en mi cabeza de niña de siete u ocho años: ¡Nada!, esta es la forma de demostrarle a mi papá que yo lo quiero (risas). Entonces me aprendí el cassette. Digamos que ese fue mi primer contacto, tener retentiva. Oía de todo, música venezolana, latinoamericana, de otros países, hasta cosas extrañas (risas).

La producción contiene estilos como el jazz, el rock, la bossa nova

¿De qué era ese cassette?
(Risas) Era un cassette de gaitas del Gran Coquivacoa.

Hiciste estudios musicales formales.
Sí, vi clases de cuatro cuando era niña, pero nunca me interesó un instrumento como tal. Tengo una guitarra, pero después como a los once años empecé a ver clases de canto en Mérida, donde vivía. Participé en un festival de la voz liceísta. Ese fue mi primer contacto con el público. Era un tema de Luis Mariano Rivera, y en este disco incluí un tema de él. Años después, cuando me vine a Caracas, empecé a estudiar. Descubrí que en el IUDEM (Instituto Universitario de Estudios Musicales) daba clases Biella Da Costa, como en 2005. Cuando vi clases con ella, eso me encantó y allí me quedé hasta que abrieron la Universidad de las Artes.

Antes de este disco venías participando con otros artistas.
Sí. Yo creo que podría hacer un disco de puras participaciones que he tenido en otros discos, y lo he pensado. Creo que en algún momento puedo hacer hasta un álbum doble (risas).

Te paseas por numerosos estilos.
Sí, múltiples estilos porque desde joven he estado influenciada por mis padres, que han escuchado música de todas partes. Y cuando viene a Caracas a estudiar con Biella, ya yo conocía el jazz, el blues, y dije que por aquí van los tiros.

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