Victoria juvenil

Por Gerardo Blanco@GerardoBlanco65 / Ilustración Justo Blanco

La edición número veinte de los Juegos Nacionales que culminaron el sábado 12 de febrero cumplió con las enormes expectativas creadas. El primer logro es haber rescatado esta fiesta deportiva, que por razones organizativas, técnicas y económicas, se había detenido en el tiempo. Cerca de siete mil jóvenes de todo el país pudieron mostrar su talento, vivir la presión de luchar por obtener medallas, y formar parte de la élite de la que saldrán los nuevos integrantes de las selecciones nacionales con vista a todo el ciclo de competencias que culminará en los Juegos Olímpicos de París 2024.

Con esta edición quedó demostrado que no es necesario una inversión fastuosa para poner en marcha los Juegos. La mejor política deportiva en tiempos de bonanzas o de cinturones apretados es la de cuidar y mantener la estructura existente. En ese sentido, resulta otra victoria formidable que se haya aprovechado las instalaciones deportivas de siete estados del país para celebrar las distintas competencias.

El reto que tiene ahora el Instituto Nacional del Deporte (IND) y los institutos regionales es velar para que el complejo de piscinas del Naciones Unidas, el Velódromo Teo Capriles, o la pista de atletismo del Máximo Viloria de Barquisimeto se conserven en buenas condiciones.

En lo deportivo, los Juegos sirvieron de luminosa vitrina para exhibir las virtudes de un grupo de atletas de gran nivel competitivo que, con el acompañamiento técnico-metodológico y el apoyo necesario, estarán figurando en las marquesinas internacionales.

A riesgo de dejar por fuera algún nombre, la lista de los atletas más destacados de estos juegos la encabeza la nadadora mirandina, María Victoria Yegres, que ganó oro en las diez finales en las que participó. Su brillo no solo se mide por el número de preseas, sino por su capacidad para nadar las pruebas de velocidad y de largo aliento con la misma potencia y capacidad pulmonar, lo cual quedó refrendado con los récords que estableció en los 1500 y en 100 metros libres. El capitalino Emil Pérez fue su contraparte en la natación masculina con seis oros y el récord en 100 mariposa.

El atletismo también exhibió dos nuevas figuras emergentes. Una es el garrochista y saltador de largo larense, Ricardo Montes de Oca, que a los dieciséis años ya tiene marca de atletas sub-20. Su progresión apunta a que en los próximos años romperá el registro de Ricardo Diez en la pértiga (5.35 m) y se unirá a Yulimar Rojas y Robeilys Peinado en la élite de los saltadores del país. También hay que seguirle la pista a la potente velocista anzoatiguense Yusbelis Rodríguez, ganadora de los 100 metros sub-18 con un respetable 12.10 que la colocan como la quinta mejor de Suramérica.

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