(inspirado en los tanques axlotl)
Vigilar y Castigar era una pareja de hombres que hablando del ano como órgano sexual hacían a la mujer-incubadora, a quien le habían aplicado el procedimiento de muerte cerebral, traficado sus órganos y dejado en su cuerpo solo lo necesario para la reproducción, manteniéndolo vivo a través de soluciones y nutrientes; la incisión para la cesárea.
Dichosos estaban de que la inseminación artificial había sido un éxito y luego de nueve largos meses podrían conocer al fin a su bebé. Con un corte exacto introdujeron sus manos en ese vientre/depósito/desechable y, al ver en sus brazos a un bebé en perfecto estado, se miraron con lágrimas en los ojos:
—¿Cómo le llamamos?
Sus rostros se iluminaron y al unísono se dijeron:
—Lo llamaremos Disciplinar
Anomal (1975)
No, no es un therian, pero sí se está interpelando acerca de qué se entiende por humano y no humano. Escritora, no solo de cuentos; habladora, no solo de paja; investigadora social y facilitadora de procesos formativos con más de una década de experiencia. Pregrado en Sociología por la Universidad Central de Venezuela (UCV), maestría en Estudios de la Mujer, también por la UCV, y especialización en Políticas Públicas y Justicia de Género, por Flacso-Clacso. Obrera de las Ciencias Sociales, ha coordinado, editado y corregido publicaciones académicas, publicado diferentes artículos en revistas indexadas y medios varios, militado dentro de los feminismos venezolanos y nuestroamericanos, organizaciones de la disidencia sexual y, actualmente, se pregunta por la opresión capacitista.
ILUSTRACIÓN: MAIGUALIDA ESPINOZA
