08/10/26.
Había una vez una Rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello. Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad. Unas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl. Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.
Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena Rana, que parecía Pollo.
De: La oveja negra y demás fábulas, 1969.

Augusto Monterroso Bonilla (Tegucigalpa, 1921 - México, 2003)
Conocido como Tito Monterroso, fue un escritor hondureño, nacionalizado guatemalteco y exiliado en México. Es considerado uno de los maestros de la minificción. De forma breve, abordó temáticas complejas y fascinantes con un magistral manejo de la parodia y el humor negro. Comenzó a publicar sus textos a partir de 1959, con la primera edición del libro Obras completas y otros cuentos; luego publica, entre otros, La oveja negra y demás fábulas (1969), su libro más reconocido, La palabra mágica y El grillo maestro (ambos en 1983) y Literatura y vida (2003). Obtuvo el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances (1996), el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias (1997) y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (2000).
ILUSTRACIÓN: CLEMENTINA CORTÉS
