A pesar de que en el actual mundo en que vivimos por donde quiera que veamos la industria del consumo exhibe de manera insistente una variada gama de objetos para explorar el goce tanto en mujeres como en hombres, tanto de manera individual o en pareja, todavía siguen existiendo muchas barreras ideológicas para que tales productos se comercialicen como cualquier otra mercancía.
Para conocer un poco más sobre este asunto, me acerco a una tienda del ramo para compras en línea Amour amora…
¿Cómo ve la receptividad del consumo de juguetes sexuales hoy en día? ¿más mujeres que hombres, más jóvenes que adultos?
Yo creo que con el auge de esas nuevas formas de auto percibir nuestra sexualidad, la auto exploración y el placer como algo sano y divertido, se ha generado un incremento en la adquisición de artefactos y parafernalia amatoria.
Pero del dicho al hecho... la acción de la compra es siempre como clandestina y enmisteriada, sigue existiendo vergüenza de comprar un vibrador... Aún y aunque ahora la gente se siente más cómoda hablando de ello, es difícil reunir el coraje de entrar en una tienda de estos rubros, por lo que las opciones de compra digital siempre son más buscadas.
Por lo general, veo que las mujeres son las que más compran, y lo obvio, aunque no deja de ser interesante es que los jóvenes, especialmente entre 20 y 35 años, son el público que más pregunta.
Otra curiosidad es que muchos hombres llenos de prejuicios y bien equivocados preguntan si una misma ofrece servicios en esta área. Podrían ser los mismos que afirman desde una brutalidad atrevida que los vibradores y productos que potencian el placer son para personas que tienen problemas para la actividad sexual.
¿Cuáles son los productos más solicitados?
Sin duda, los vibradores de nueva gama son bastante solicitados ya que pueden ser usados en pareja y también en nombre del amor propio. Y son tecnología asegurada para el placer por varios años, más rentable que la relación.
También veo mucha demanda en artículos para pareja, probar cosas como perfumes de feromonas, lencería especial o estimulantes en spray para el compartir… Creo que la gente está buscando nuevas experiencias y está más dispuesta a explorar su sexualidad.
¿Los clientes suelen saber lo que quieren o necesitan orientación?
Hay de todo un poco. Algunos llegan sabiendo exactamente qué quieren, pero hay muchos que necesitan un poco de ayuda. Me gusta ofrecerles información sobre cómo funcionan los productos y sugerir opciones según sus preferencias. También es clave estar listo para responder cualquier pregunta sobre seguridad, uso y desmitificación. Muchas personas aún le tienen miedo a este tipo de tecnología. Y existen fuertes creencias locas y arraigadas en cuanto al ejercicio de la sexualidad.
¿Qué consejos darías a alguien que quiera empezar en este negocio?
Más que alguien que quiera vender es un mensaje a los consumidores... hay que romper con la idea de que ejercer una sexualidad placentera es digno de crítica o vergüenza, ya que la moralidad impuesta goza muchas veces de vidas sacrificadas y tristes... Es mucho más responsable tomar decisiones informadas… hacer y hacerse el amor es bienestar, placer y conocimiento. También la educación es fundamental. Es importante solicitar información clara sobre los productos a comprar y sus beneficios. Y siempre hacer hincapié en que deben ser usados para el autoconocimiento y con consentimiento, si la cosa es en plural.
Muchas gracias
Benjamín Eduardo Martínez Hernández
@pasajero_2