26/02/26. El eco de las noticias se oye en toda la cuadra cuando llevo a mi hija a su escuela. Es una vecina que todos los días escucha alguna emisora radial a partir de las siete de la mañana. A veces, es alguna canción que se escapa por las ventanas de su casa y ambientan la calle matutina.
...la radio no es solo un medio de comunicación; es un fenómeno de resistencia cultural y una herramienta que, frente a las adversidades, nos mantendrá informados.
El pasado 13 de febrero se celebró el Día Mundial de la Radio para conmemorar la creación de la Radio de las Naciones Unidas en 1946. Ese día se reconoce tanto a uno de los medios tradicionales que más ha aportado al mundo de la información, como a quienes emiten la palabra radiofónica a sus oyentes.
Por años se ha vaticinado la muerte de la radio. Primero, con la llegada de la televisión, después el Internet y ahora, el tan aclamado streaming, donde la gente ve películas, series, noticias, etcétera, a través de plataformas digitales que pueden utilizarse en celulares inteligentes. Es decir, tenerlo todo a la mano.
Con el auge de las redes sociales y los medios digitales, se piensa que “ya nadie escucha la radio”. Sin embargo, en Venezuela, a pesar de la migración digital, las estadísticas muestran una realidad persistente. Según la Encuesta Nacional de Consumo Cultural 2025, elaborada por el Instituto de Investigaciones de la Información y la Comunicación (IDICI) de la Universidad Católica Andrés Bello, un 55% de venezolanos y venezolanas escuchan radio.
¿Qué dice la gente?
Consulté a varias personas para conocer qué opinan sobre la radio y su evolución. Para muchos, es el “ruido de fondo” necesario a la hora de trabajar o hacer los deberes en casa. Ennio Tucci, escritor que reside en el estado Mérida, comentó que en su casa sintonizan la radio “en específico los programas matutinos de noticias, porque permiten mantenerte al día mientras haces las labores del hogar”.
Una versión similar es la del periodista caraqueño, Julio Liendo, quien señaló que la radio lo acompaña todos los días, con música e información mientras hace sus actividades. Además, “la veo como un algoritmo análogo, pues cada estación tiene un tipo de música y postura de las noticias”, acotando que eso le permite a las y los radioescuchas conectarse “de acuerdo a sus gustos” y no ser víctimas del bombardeo algorítmico de las redes sociales.
El transporte público sigue siendo el bastión del dial. Santiago Espinoza, músico del municipio Cabimas, Zulia, me contó que la escucha principalmente los miércoles y sábados “cuando me monto en un carro por puesto” para trasladarse a su trabajo, dejándose llevar por la selección musical del chofer o los comentarios de quienes locutan. Aunque, admitió una hibridación moderna: “En TikTok también oigo la radio”.
Rubén Martínez, un fotógrafo que vive en Caracas, dijo que mantiene el hábito, ya que escucha estaciones como Radio Nacional de Venezuela todas las mañanas cuando maneja hasta su trabajo.
También existen los más arraigados, como José Manuel Citrón, periodista zuliano que vive en Caracas. Afirmó que escucha la radio de lunes a viernes: “Lo hago porque soy amante de los medios tradicionales”. Entretanto, personas como el fotógrafo y productor audiovisual, Freddy Blanco, valoran la memoria histórica que reside en los diales venezolanos, representada por piezas como Nuestro Insólito Universo, un programa que ha sobrevivido a décadas de cambios tecnológicos.
La radio como salvavidas en contextos de crisis
Gabriela Barradas, activista por los derechos de las mujeres desde Yaracuy, aunque aceptó que no escucha la radio con frecuencia, recordó su importancia vital:
“En el año 2019, durante los apagones, la única manera que tuvo la población para informarse fue a través del espectro radioeléctrico. Tiene muchísima relevancia en el contexto actual, donde los dispositivos digitales están siendo muy permeados por la alienación”, reveló, demostrando que, en cualquier escenario de crisis, será la radio quien nos salve de la desinformación.
Si bien es cierto que la audiencia no es la misma que hace unos cincuenta años, en nuestro país, mientras existan colas de tráfico, mañanas de limpieza en casa y, sobre todo, la necesidad de información directa, el dial seguirá encendido.
Finalmente, la radio no es solo un medio de comunicación; es un fenómeno de resistencia cultural y una herramienta que, frente a las adversidades, nos mantendrá informados.

POR SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta