05/03/26. Otro de los grandes de la música cubana fue el magnífico Bartolomé Maximiliano Moré. Cantante, compositor y director de orquesta además de enamorado y borracho insigne. En ningún documento oficial ni extra, se exaltarán estas virtudes, que en otro tiempo por vicios despreciables fueron tenidos. ¿O será que era delito que Benny fuera enamoradizo y borrachón?, sobre todo en aquella sociedad caribeña de finales de la segunda mitad del siglo pasado. ¿Si era enamoradizo o mujeriego, y qué?, más de uno estará pensando que me estoy psicoanalizando de incógnito, jajaja, pero su genialidad bien valía el permiso celestial de amar a sus mujeres y morir dignamente con las copas puestas, con su honorable cirrosis hepática que finalmente lo consumió. Por supuesto que conquistaba las mujeres a punta de boleros.
...construyó una suerte de guitarra con una tablita y un hilo de nylon, lo que ya visualizaba el gran músico que llevaba por dentro. Muy carajito montó un conjunto con su hermano Teodoro con instrumentos de la casa donde el bongó era una lata de leche y seguramente el rallo de la cocina era el güiro...
El investigador colombiano César Pagano, ha contabilizado setenta y un boleros en su repertorio, sesenta boleros de treinta y ocho autores (uno de ellos anónimo), y once de su propia inspiración, que representa el 35,5 por ciento de todo cuanto grabara. Además, sostiene que Benny «alcanzó a ser uno de los precursores del bolero contemporáneo por las incorporaciones que hizo del jazz, de innovadoras inflexiones y de su apego a la corriente del feeling». Por lo tanto, agrega no es casual que en su discografía haya dos boleros debidos a la inspiración de Luis Yáñez y Rolando Gómez, binomio capital del Movimiento del Feeling. Me refiero a ¡Oh,vida! y Me miras tiernamente.
Volviendo a sus travesuras sentimentales, encontramos en el Blog Vertientes: ”Historiadores y estudiosos de su carrera hablan que el joven Bartolomé frecuentaba los burdeles de antaño y, además de ganarse unos pesos guitarra en mano, satisfacía sus placeres carnales”. Pero más allá estaban los amores de paso, como decía García Márquez, las cantantes, las vedetes, las bailarinas, y por supuesto, las camareras del amor. Un ser humano que magnetizaba a su paso y que la vida le dio lo que el destino le quería dar. Para no hablar de sus innumerables admiradoras que seguramente conquistó gracias a su encanto natural.
Sin embargo, la historia ha dicho que sólo vivió con tres mujeres; en reseña de Grisel Chirino Martínez se incluye a las cubanas Moraima Rodríguez y Eraida Castillo. Y la tercera fue la mexicana Margarita Bocanegra, quien aseguró ser “la única casada por papeles, por la ley civil y religiosa”. Hasta donde yo supe fue la primera, y se llamaba Juana Bocanegra Durán, en cualquier caso, Juana Margarita, pero dejemos que siga Grisel: "La propia Margarita contó los detalles sobre el encuentro con el gran cantante cubano: ‘Yo estudiaba cerca de la emisora y asistía muy a menudo a las audiciones, era como mi casa. Allí conocí al doctor Alfonso Ortiz Tirado, Juan Arvizo, Emilio Tuero, Arturo de Córdova y Miguel Aceves Mejías, con quien mantenía amistad. Él me decía Negrita y el dos de agosto de 1945 me invitó a ver un cantante que cantaba muy bonito. Fuimos a la XEW y allí estaba el Benny cantando con los Matamoros. Al final nos presentó...’" Juana Margarita Bocanegra sintió verdadero amor por nuestro Benny Moré, y ahí dejamos a Grisel, y siempre lo tuvo presente en su memoria. Sus evocadoras palabras así lo demuestran: “Lo respeté mucho. Nunca me volví a casar. Lo recuerdo como a un hombre que me quiso mucho y me dio mucho nombre. Me enamoré de sus acciones. Fue siempre un hombre de muy buen corazón, ¿cómo olvidarlo? Me decía que yo era más bonita que las cienfuegueras y me dedicó Dolor y perdón, esa canción tan linda...”.
Pero la pregunta es: ¿Y dónde queda Noraida?, que vivió en Caracas con sus dos hijos y tenían una boîte en El Rosal. Según el Blog Vertientes, Camagüey el otro rincón querido de Benny Moré especifica: “Además de Juana Margarita Bocanegra, se incluye la bailarina cubana Noraida Rodríguez Scull, quien reside en Venezuela con dos de sus hijos y completa la lista Iraida Castillo Rosell, fallecida el 15 de noviembre de 1999 en Miami”.
Más allá de esas vivencias, entremos en otros aspectos biográficos. Contaba su madre Virginia Moré que a los seis años construyó una suerte de guitarra con una tablita y un hilo de nylon, lo que ya visualizaba el gran músico que llevaba por dentro. Muy carajito montó un conjunto con su hermano Teodoro con instrumentos de la casa donde el bongó era una lata de leche y seguramente el rallo de la cocina era el güiro y la clave con dos palitos. Él mismo decía: “Yo creo que empecé a cantar cuando me quitaron los pañales, por lo menos así yo me veo en mis recuerdos, cantando desde muy niño”.
Pero lo impresionante es su condición de autodidacta, lo que le da mayor valor a su extraordinaria carrera musical, en la educación formal llegó al cuarto grado que debió dejar de lado para trabajar y ayudar a su madre y sus diecisiete hermanos menores. Con su voz hacía lo que le daba la gana, igual que dirigiendo su orquesta La Banda Gigante, en más de un ensayo detenía la música para hacer sonar los metales, saxofones y trompetas o explicarles, que eso no era lo que estaba sonando en su cabeza.

POR HUMBERTO MÁRQUEZ • @rumbertomarquez
ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO • @justoblancorui