El pasado 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron ataques militares contra la República Islámica de Irán, siendo los primeros objetivos una escuela donde fueron asesinadas más de 160 personas, la mayoría niñas. Asimismo, perpetraron el martirio del Líder Supremo Alí Jamenei.
Ramón Medero, es una voz para entender estas dinámicas desde una perspectiva crítica y soberana. Medero no sólo preside la Fundación Segundo Paso para Nuestra América y lidera la plataforma multimedia La Danta, sino que se ha consolidado como un agudo analista internacional especializado en los procesos de emancipación y los conflictos del Sur Global.
En esta entrega, explora los principios éticos que rigen la política exterior en el mundo islámico, la importancia de la diplomacia frente a la agresión externa y el papel estratégico de la comunicación alternativa en la batalla de ideas actual. Su enfoque nos permite desmenuzar la realidad geopolítica más allá de los relatos hegemónicos, poniendo el foco en la autodeterminación de los pueblos.
¿Cuál ha sido la postura de Irán desde el inicio de las negociaciones que fueron abruptamente interrumpidas por Estados Unidos?
Irán es un país pacífico. Recordemos que es una República Islámica, y lo islámico no es un adjetivo trivial, sino que constituye una doctrina fundamentada en los preceptos coránicos de la escuela chiita del Islam y de toda la literatura, así como de las narraciones tanto del profeta Mahoma como de sus compañeros, los imanes.
Todos estos elementos han sido ignorados por Estados Unidos, que ha estado inmerso en una guerra en la cual ahora, se encuentra atrapado, una situación que ha sido provocada a través de la insidia, el engaño y la traición. Recordemos que Estados Unidos, desde su fundación, ha logrado expandirse por el mundo, apropiándose de territorios y recursos ajenos, siempre mediante el engaño.
En el caso particular de Irán, recordemos que en 2015, Donald Trump le dio una patada a la mesa de las negociaciones que estaban bien encaminadas. Irán nunca se opuso a nada ni a ninguna inspección; siempre demostró que el enriquecimiento de uranio que estaba llevando a cabo se encontraba dentro de los límites necesarios para el desarrollo humano, la medicina y productos civiles. Sin embargo, esta realidad fue distorsionada a través de una propaganda mediática que buscaba satanizar a Irán, y así comenzaron las primeras embestidas.
Durante sus dos mandatos, Donald Trump intentó demonizar a la República Islámica de Irán como una amenaza para la seguridad mundial e internacional. Por su parte, Netanyahu, en el transcurso de los años ochenta y noventa, afirmaba que en cuestión de semanas, meses o incluso un año, Irán estaría a punto de desarrollar una bomba atómica.
Recientemente, el director de la oficina del Comité de Antiterrorismo, Joe Kent, dimitió y ahora se le acusa de diversas irregularidades. Me sorprendió escucharlo, pues en una entrevista con el periodista Tucker Carlson, afirmó que jamás Irán ha constituido una amenaza para Estados Unidos. Lo escuché afirmando que Irán posee una Fatwa del imán Alí Jamenei del año 2004.
¿Qué implica la Fatwa?
La Fatwa como se establece, es crucial. El Marja (sabio en el Islam) puede dictar una Fatwa, que es un dictamen religioso que prohíbe o encomienda al pueblo acciones desde el punto de vista político o religioso. Por tanto, el Ayatolá se distancia de estas decisiones.
¿Cuál es la postura de la coalición de los países de Medio Oriente?
Los sionistas en Estados Unidos tienen atada a toda la Cámara de Senadores y al Congreso en su conjunto. También en Arabia Saudita y demás países árabes, donde no hay ninguna democracia, hay una violación de los derechos humanos todos los días.
Ahí está la soberbia de estos nodos petromonárquicos que están al servicio de Estados Unidos. Han cedido su soberanía y su conciencia bajo un supuesto paraguas de seguridad que en este momento histórico se ha demostrado que lo han dejado solo. Por el contrario, los ha usado como escudo y plataforma para atacar un país.
¿Cuál es el fin de Estados Unidos al iniciar la guerra asesinando a civiles en este caso, a niñas y niños, y a su Líder Supremo?
Estados Unidos entró en esta guerra causando daños con un cálculo frío, cruel, bastardo, al asesinar a 168 niñas y niños. Asesinando al líder.
Yo hago la analogía con un boxeador estadounidense que se llamaba Butterbean, que era un hombre de 220 kilos que se valía de su superioridad de peso. El rey de los cuatro rounds, porque después de eso le faltaba el aire. Sin embargo, entraba propinando golpes devastadores, y si lograba tocar a su oponente, este caía de inmediato.
Así, el ejército estadounidense podría describirse como un Butterbean U.S. Army, que entra en guerra tratando de infligir el mayor daño posible en las primeras horas para derrotar moralmente al adversario, golpeándolo donde más le duele: en su líder. Pero todo esto es ignorancia, porque cada una de esas acciones se lleva a cabo desde su subjetividad, sin considerar la subjetividad del otro.
Lo que hacen muy bien es ignorar que el martirio es una bendición. El mismo Jamenei dijo: "No iré a ningún búnker porque no puedo llevar conmigo a los 90 millones de iraníes". Falleció trabajando, reunido con su familia. Para él, eso es una bendición.
Estados Unidos utilizó para justificar el inicio de esta guerra, la protección de los derechos de las mujeres, mientras están asesinando a niñas y mujeres. ¿Qué contradicción es esta? No les importa el pueblo iraní, ni el venezolano, ni el cubano.
En lo que respecta al pueblo iraní, han habido más de 1500 muertes producto de los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel.
¿Cuál ha sido la postura del pueblo iraní?
Lograron el efecto contrario: promovieron la unidad del pueblo, más allá de las diferencias políticas. El pueblo se une; gente de Europa y de la diáspora iraní, que se encuentra diseminada en el mundo, han viajado a Irán para solidarizarse.
Lo opuesto ocurre con los colonos ocupantes del Estado sionista de Israel, quienes desean huir despavoridos, porque no tienen arraigo, no poseen una identidad clara, una doble nacionalidad, y quieren escapar.
El pueblo iraní es un modelo, al igual que el pueblo palestino, que también ha resistido con valentía y ha estado presente en esta lucha. Estas comunidades son ejemplos para las sociedades occidentales.
El ejercicio que debemos realizar es de interculturalidad, reconociendo que esa diversidad nos invita a conocernos mutuamente, con respeto, y no intentar forzar la entrada de un cuadrado en un círculo. No es necesario que nosotros nos asemejemos a ellos, ni que pensemos que la mujer o el hombre iraní deben parecerse al europeo o al venezolano; más bien, debemos respetar su cultura y comprenderla.
¿Qué representa para el pueblo iraní la elección del Ayatolá Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo de la Revolución Islámica de Irán?
Quiero decir primero que nos sentimos representados por el Ayatolá, el Seyed Mojtaba Hosseini Jameneí. Creemos que es un liderazgo universal el que lleva adelante. Se ha dicho en las redes sociales que se trata de una dinastía familiar por ser el hijo del Ayatolá mártir Alí Jamenei, y eso es completamente falso.
Él mismo lo dijo en los primeros discursos que dio después de su elección: que se enteró como cualquier otro ciudadano a través de la televisión.
Los venezolanos, sobre todo los cubanos, estamos siendo agredidos en este momento por Estados Unidos y nos sentimos reivindicados por la lucha valiente del pueblo iraní en la figura del ayatolá Seyed Mojtaba Jamenei, el hijo de Jamenei.
También por el amor al Ayatolá Alí Jamenei (mártir) va más allá de lo religioso. Fundador de la revolución y gran victorioso, su lucha contra Estados Unidos y el sionismo, así como su defensa de Palestina, es un ejemplo para el mundo entero. Es crucial señalar algo que repito incesantemente: lo que está ocurriendo ya no debe ser ni distante ni ajeno a nosotros, porque lo que se está desarrollando es una guerra por el sur global; todos los sentidos están representados allí.
Entonces si no es jerárquico, ¿cómo es el proceso para la elección del Líder Supremo?
Los líderes supremos de Irán son elegidos por una Asamblea de Expertos que están constituidos por alfaquíes, quienes son grandes ayatolás, sabios, expertos, doctores y estudiosos de la jurisprudencia islámica. No se trata de jerarquías en sentido estricto, ni de escalas o títulos otorgados, sino de reconocimientos por el nivel de intelecto alcanzado. Cabe destacar, pueden ser elegidos o destituidos por ese consejo experto, que a su vez es elegido por el pueblo.
Esto representa la voluntad popular.
¿Por qué fue elegido?
Porque es un hombre muy conocedor. Participó en la guerra de los 8 años impuesta entre Irák e Irán, siendo un joven de 17 años. Estuvo en el año 87 y al final de la guerra 1987-1998, peleando, buscando el martirio en la defensa de la causa de Dios, otro elemento conceptual que ignora Estados Unidos. Entonces al Ayatolá Mojtaba se le respeta mucho en el ámbito de la fuerza armada, es muy querido por el pueblo.
No es por ser el hijo de Jamenei. Es muy querido por un pueblo que ha sido maltratado con la crueldad absoluta.
Además, la Constitución iraní establece que el líder ha de ser una persona honesta, honorable, que encarne los valores más sublimes y nobles de la humanidad, con un absoluto compromiso por el pueblo, poseedor de capacidad administrativa, honesto, sabio, conocedor y de alto nivel intelectual. Se trata de una serie de rasgos que, evidentemente, en Estados Unidos no se presentan, donde ganó un hombre que está bajo la acusación de 34 delitos, además aparece en la lista de Epstein con denuncias de pedofilia y es acusado de haber intentado un golpe de Estado en 2020 al no reconocer las elecciones de su país.
Pese a que Trump ha dicho en los medios de comunicación que ganaron la guerra contra Irán, autoridades del país persa han reiterado que son ellos quienes pondrán fin al conflicto bajo condiciones de indemnización y que Estados Unidos retire sus bases militares de los países del Golfo, ¿cuál es la lectura al respecto?
Las condiciones que dice Irán jamás van a ser asumidas por Occidente. Esto nos lleva a un momento difícil. Fidel Castro en el año 2010 decía que una guerra contra Irán llevaría al mundo a una tercera guerra mundial.
Estados Unidos por su soberbia se ha lanzado a esta guerra impulsada por Israel, convirtiéndose en una especie de proxy o mercenario de Israel y yo creo que los soldados estadounidenses así lo entienden y se han rebelado ante esta situación.
Me pregunto: si Estados Unidos e Israel sabían la capacidad de respuesta misilística y de resistencia, ataque y defensa del músculo militar de Irán, ¿por qué se lanzan a esta guerra? He estado reflexionando y dije bueno, ¿será que quieren convertir a Irán en una especie de Japón en el Golfo Pérsico?
Es decir, retrogradarnos a 1945 cuando Estados Unidos posicionó su hegemonía a través de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki. Lanzaron esa bomba a un Japón derrotado, pero más que doblegar a Japón, era anunciar al mundo: “ahora la hegemonía la tengo yo”.
Pero, estamos en un contexto diferente. Ante la pérdida sistémica de hegemonía; en ese declive que es peligrosísimo. Occidente está consciente de ese declive hegemónico.
¿Estados Unidos perderá su hegemonía?
Estados Unidos para recuperar su hegemonía, que ya es irrecuperable, pudiese llegar a conformar un bloque que se reacomode en esta nueva orden internacional junto con Rusia y Turquía y China. Yo no creo que Estados Unidos desaparezca como potencia; como tal corre el grave peligro por el contexto financiero, social, cultural, interno, pero ese sería el peor escenario y el mejor para nosotros; porque no estamos en contra del pueblo de Estados Unidos.
Lo otro es un reacomodo de bloques tectónicos dentro del orden mundial nuevo pero Estados Unidos en ese proceso quiere recuperar hegemonía y para lograrlo, comenzó sometiendo a Panamá, Venezuela, México, Cuba y después Irán; pero el objetivo general es China, por ello toma el canal interoceánico de Panamá sin lanzar una bomba, a punta de amenazas saca del juego a China, aunque eso todavía está en litigio.
Luego a Venezuela lo convierte en una especie de proveedor de retaguardia, para tener capacidad de ir contra Irán. Pero su visión de derrotar a Irán es apropiarse de toda una región que tiene un poder energético enorme y con eso tener mayor músculo para confrontar a los BRICS que tienen una extensión territorial del 48.5%, la población mundial del 36%, el PIB mundial del 43.6% y la producción petrolera de los BRICS es del 36%.
¿Cómo afecta a la economía global el bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz?
Esta guerra ha tenido muchas aristas: el plano militar, el político, el espiritual y el económico. Obviamente, el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bal, son dos estrechos que conectan el Océano Índico con el mar Arábigo y en el caso de Yemen la conexión del océano índico, el mar arábigo, el puerto de Adén y el mar Rojo, a través del canal de Suez hacia Mediterráneo. Por ambos cruza el mayor porcentaje del comercio energético mundial y de todo tipo de comercio.
Por eso es que la República Islámica de Irán aprieta el cuello de Estados Unidos y de Israel a través del estrecho de Ormuz. Eso es una apretada del cuello y eso lleva al mundo a un colapso energético y económico advertido está el cansancio.
En el Islam está prohibido iniciar una guerra o ser el primero en atacar. La fe islámica exige advertir al adversario cuantas veces sea necesario, bajo la premisa de que el conflicto bélico no reporta beneficio alguno para ninguna de las partes. La prioridad debe ser siempre la resolución de conflictos a través del diálogo y la diplomacia.
Esta es la razón por la cual Irán no se ha cerrado a las mesas de negociación, ya que la búsqueda del entendimiento es un pilar fundamental de su cultura musulmana. No obstante, si el país es atacado y se vulneran tanto la palabra como las advertencias previas, el Islam le otorga la potestad y el derecho legítimo a la defensa.
Recuerda que el islam, a pesar de contar con detractores dentro del propio islam, es una entidad política, al igual que todas las espiritualidades.
¿Por qué refiere que la guerra se da también en el plano espiritual?
El islam se basa en una dicotomía dialéctica fundamental: el oprimido y el opresor, a favor del oprimido y en contra del opresor. Es un pecado alinearse con el opresor y permitir la opresión sin defenderse; es una obligación del musulmán, y está implícito en el Corán, no ir en defensa del oprimido.
Un filósofo decía que no acostumbraba a reducir el mundo a una dicotomía simple como la del bien y el mal. Antes se ha señalado como reduccionista o que era una teoría conspirativa. Hay que determinar que hay maldad.
Son dos modelos civilizatorios con su propia religiosidad, su propia visión, su identidad, su propia ética. En el caso de la coalición de Epstein es la malignidad y su expresión satánica, antropófaga, pederasta, etcétera.
Mariátegui decía que la sociedad burguesa, la que llamamos la modernidad civilizatoria capitalista, está en crisis porque ha perdido el sentido del mito y se ha dejado llevar por la racionalidad, y la razón paradójicamente ha extraviado al ser humano. La ciencia a través de ese dualismo cartesiano que separa al hombre de la naturaleza, a la mente del cuerpo y del espíritu, ha cercenado esa relación tan natural y ha roto el vínculo entre el hombre y la naturaleza y le ha despojado del mito llámese religión, espiritualidad, fe, esperanza.
Aquellos pueblos y líderes iluminados, sobrecogidos por la fuerza superior, que abrazan y persiguen un mito, son pueblos que en momentos de guerra son victoriosos, alcanzan la victoria. Los pueblos que persiguen una utopía como decía Bolívar: la máxima felicidad posible, son aquellos capaces de vencer.
Las grandes revoluciones sociales están impregnadas por el alma de los pueblos que quieren encontrar ese bienestar. Michel Foucault, en el momento mismo en que nace la Revolución Islámica de Irán, decía: “estamos viendo la voluntad colectiva en el pueblo iraní materializarse”. Que es la transformación profunda de la sociedad en todos sus ámbitos para romper con la hegemonía occidental y eso es irrefrenable.
Por eso vemos que el pueblo iraní no huye, que salió a las calles en las noches de Ramadán en medio del bombardeo para manifestarse contra la agresión. Un pueblo comprometido con la revolución.
Estamos en una encrucijada. Estamos luchando por el bien de la humanidad y del sur global. Hay una lucha titánica entre la malignidad y el satanismo, y la liberación, emancipación, justicia y paz.
POR SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz