EpaleCCS
EpaleCCS
EpaleCCS
EpaleCCS
  • Inicio
  • Cuentos
  • Minimanual
  • Agenda Cultural
  • Música
    • Boleros que curan el alma
    • Bitácora sonora
    • Música en acción
  • Caracas
    • Cuéntame Caracas
    • Almanimal
    • Caminándola
    • Ciudad
    • En foco
    • Laguna de babel
    • La vida es juego
    • Pichones de Sibarita
    • Trama cotidiana
    • Trota CCS
  • Soberanías Sexuales
  • Miradas
    • Bajo la lupa
    • Crónicas gráficas del patrimonio
    • Envejecer y seguir siendo
    • Falsas Memorias
    • Miradas
    • Séptima morada
    • Tetas por el cuidado de la vida
    • Visiones Liberadoras
  • Entrevistas
    • Antroponautas
    • Entrevistas
  • Mitos
  • Literato
    • Mejor ni te cuento
    • Préstamo circulante
    • Son tres párrafos
  • La Revista
    • Somos
    • Columnistas
Puedes buscar por Título de la noticia
Inserte el Título

Porno: ¿Cómo reconocer el límite entre la recreación y un problema?

Aprende a verlo como ficción. Si afecta tu vida o relaciones, pide ayuda. Tú decides, no la pantalla

04/05/26. Mira, chamo, hablemos claro. La pornografía está a un clic, ¿sí? Y en Caracas, en Pekín o donde sea, el asunto no es satanizarla ni hacerse el santo. El problema no es ver una vaina de vez en cuando. El problema es cuando esa pantalla empieza a dictarte cómo debe ser el sexo, cómo debe verse tu cuerpo o por qué tu pareja no “rinde” como en los videos.

 

 

‎El poder lo tienes tú, no la pantalla. Porque el sexo más sabroso siempre será ese donde decides libre, sin culpa ni compulsión.

 

 

‎Los expertos de verdad llevan años con la misma cantaleta: no existe un número mágico de veces por semana que sea “saludable”. La línea se dibuja cuando el porno te empieza a quitar cosas. Cuando te genera culpa, ansiedad o esa sensación fea de que no estás a la altura. Cuando prefieres una pestaña de incógnito a estar con tu pareja o, peor aún, cuando empiezas a necesitar contenido más fuerte, más raro o más extremo para sentir lo mismo.

 

 

‎¿Y el sentido común? El mismo que te dice que una película de acción no te enseña a manejar. El porno es ficción, pana. Actúan hasta los gemidos. El sexo real tiene pausas, risas, se habla, se pregunta “¿te gusta así?”. Tiene silencios incómodos y cuerpos con celulitis, panza y pelos. Eso no sale en los videos.

 

 

‎Pero no todo es malo. Una educación sexual real en las escuelas, sin tapujos, enseñando esto mismo, sería la mejor vacuna. Y para los adultos que ya consumen, la clave es aprender a mirar con lupa: separar lo actuado de lo real, desechar los mitos del consentimiento automático o el rendimiento perfecto.

 

 

‎Al final, lo saludable es lo que te deja tranquilo, conectado contigo y con los demás. Si sientes que el porno ya te ganó la partida —que necesitas verlo para dormir, que afectó tu deseo real o que fallas en el trabajo por estar pensando en eso—, no te quedes callado.

 

 

‎Busca ayuda profesional. Un psicólogo no te va a juzgar. Habla con alguien de confianza. Apúntate a un grupo de apoyo online si en tu ciudad no hay. Y sobre todo, date chance de probar 30 días sin nada, sólo para escucharte a ti mismo.

 

 

‎El poder lo tienes tú, no la pantalla. Porque el sexo más sabroso siempre será ese donde decides libre, sin culpa ni compulsión. Un abrazo, mi pana.

 

 

 

 


POR JOSÉ MANUEL PÉREZ • @manudanph

 

 

ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta

#SoberaníasSexuales #Sexo #Porno #SaludMental

Compartir

Noticias Relacionadas

Crisis de los 40

  • 13/02/2025

¿A qué huele el sexo?

  • 21/11/2022

Responsabilidad afectiva del hombre

  • 27/06/2025

¿Cómo afecta la rutina en el deseo sexual de las mujeres?

  • 30/10/2024
Ta fino

Mancheta

Es inaceptable
Ubicación
  • Esquina de San Jacinto, Edificio Gradillas “C”, piso 1, Caracas 1010, Distrito Capital
  • 0212-3268703
Enlaces
  • Cuentos
  • Minimanual
  • Agenda Cultural
  • Boleros que curan el alma
  • Bitácora sonora
  • Música en acción
  • Ciudad
Enlaces
  • Soberanías Sexuales
  • Bajo la lupa
  • Antroponautas
  • Entrevistas
  • Mitos
  • Mejor ni te cuento
  • Préstamo circulante
Galería ¡CARACAS VIVA!
© 2022 ÉPALECCS | al ritmo de la ciudad