31/08/26. Tengo que iniciar reiterando dar la teta es el mejor método de alimentación que existe para nuestras infancias. Tanto por los nutrientes que aportan a su salud física, como por la conexión que se establece y los beneficios que genera a la salud mental y emocional de mamá y bebé.
La lactancia materna es un acto de amor, que debe agradecerse con amor a la madre. En ese sentido, es la familia, la red de apoyo, el Estado quienes deben involucrarse en ese camino para que la mujer no lo recorra sola
Sin embargo, aunque suele decirse que la leche materna es gratuita, porque la produce la madre y no se compra en farmacias a precios que golpean el bolsillo, esto esconde una realidad que pocos mencionan: amamantar tiene un costo real para la madre, incluso, para la familia.
Tiempo: el costo invisible
El acto de amamantar a un recién nacido puede tomar tres o cuatro horas diarias. Ese tiempo tiene un valor para la madre. Si lo multiplicamos por los seis meses que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), estamos hablando de más de quinientas horas de vida de una mujer destinadas a alimentar a su hijo o a su hija.
Un estudio publicado en la revista Nature señala que el costo de oportunidad de ese tiempo puede ser prohibitivamente alto, especialmente para madres de bajos ingresos que no pueden permitirse dejar de trabajar.
Alimentación: la madre también come
Para producir leche, el cuerpo necesita un estimado de 500 y 700 calorías adicionales al día. Significa que la madre debe aumentar su ingesta de alimentos. Considerando que la madre necesita una dieta equilibrada, rica en nutrientes, para mantener su propia salud y la calidad de su leche, se genera un gasto extra que representa una carga significativa para el presupuesto familiar.
El problema se intensifica si es una mujer que cría sola.
Salud y autocuidado
El cuerpo de una mujer que amamanta puede venir acompañado de problemas de salud. La lactancia genera grietas en los pezones, mastitis, congestión, fatiga y una demanda física que agota.
Además, la madre acaba de pasar por el embarazo que trae consecuencias a su salud física y mental que si no son atendidas adecuadamente, se convierte en un costo adicional para la madre y el bebé.
Ropa, accesorios y adaptaciones
Aunque suene superfluo, amamantar requiere un equipamiento básico que muchas madres deben adquirir. Los sujetadores de lactancia, los discos absorbentes, las almohadas de amamantamiento, los protectores de pezón y, en muchos casos, los sacaleches eléctricos o manuales.
La pérdida de ingresos
Este es quizás el costo más duro de cuantificar y el que más impacto tiene en la vida de las mujeres. Un estudio publicado en la revista American Sociological Review encontró que las madres que amamantan durante seis meses o más sufren pérdidas de ingresos más importantes y prolongadas en comparación con aquellas que lo hacen por menos tiempo o no lo hacen.
La razón es que la lactancia materna reduce la oferta de mano de obra. Muchas madres reducen sus jornadas, renuncian a sus empleos o abandonan temporalmente el mercado laboral porque sus empleos no son compatibles con las demandas de la lactancia.
Lactancia materna en Venezuela
En nuestro país, la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT) garantiza a la madre trabajadora el tiempo necesario con su bebé para conciliar la buena práctica de la lactancia materna.
“Durante el período de lactancia, la mujer tendrá derecho a dos descansos diarios de media hora cada uno, para amamantar a su hijo o hija en el Centro de Educación Inicial o sala de lactancia respectiva. Si no hubiere Centro de Educación Inicial con sala de lactancia, los descansos previstos en este artículo serán de una hora y media cada uno.”, según refiere en el artículo 345 de la LOTT.
También existen programas sociales que tienen como objetivo acompañar a la mujer durante esta etapa de la vida. El Plan Parto Humanizado y de Lactancia Materna persigue brindar formación a la madre y apoyo médico en todo el proceso.
La lactancia materna es un acto de amor, que debe agradecerse con amor a la madre. En ese sentido, es la familia, la red de apoyo, el Estado quienes deben involucrarse en ese camino para que la mujer no lo recorra sola. Solo así tanto mamá como bebé podrán aprovechar las bondades de la teta al 100%.

POR SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta
