17/09/26. De José Antonio Méndez, decía no me acuerdo quién, fue un documental que vi en YouTube, y yo juraba que era Elena Burke, pero a medio programa la señora se refiere a Elena y José Antonio y ahí caí en cuenta que no era Elena, a pesar que hablaba muy parecido, y se parecía casi igualita, en cualquier caso ella decía, que José Antonio hizo una marca, no sé si eso lo queríamos graficar como marca de agua, pero si dejaron, tanto él, como Portillo, una marca, y digo por aquí, que por ahí va, el sentimiento hecho música, de eso que le llaman filin.
...un músico tiene un oído doble, uno está escuchando eso, está admirando la estructuración de esa obra... eso se pensó, eso se escribió para lograr esa fuerza emotiva, es decir toda esa carga emotiva, de donde viene el misterio específico del feeling.
Por eso me encanta, ver cuanta película o documental me refieren, los textos investigados, que a veces me engolosino tanto que después se encalamucan todos, y ya ni sé de sus fuentes vivas. (Entre mis primeros fogonazos del Alzeimer y esta laptop que se esta tirando tres, no es mucho lo que puedo ofrecerles, en lo que parecieran ser mis últimos días, pero como decíamos en Maracaibo, vamos cogiendo aunque sea fallo, y démosle licencias poéticas a los recuerditos incompletos). De todos recuerdo que me gustó mucho un documental de Gloria Torres Lafont, que se llamó Si pudiera expresarte; en esa cinta Portillo desde El Gato Tuerto hacia un recuento de los lugares donde había tocado. El Gato por supuesto, “esta noche me vienen al recuerdo muchos de los lugares donde he trabajado a lo largo de esta carrera mía, no puedo olvidar lugares como el club la Gruta además El Pico Blanco, (que era el Rincón del feeling, en el hotel Saint John), el cabaret Scherezade desde este lugar al conjuro de mis canciones se enamoraron parejas que hoy son padres, y hasta algunos son ya abuelos. Pienso que mi música ha incidido una manera interesante en la vida de muchas personas que conocían este lugar como clientes y que devinieron en grandes amigos y además me estimularon mucho en este quehacer cotidiano de cantar todas las noches fuera al que pueda mirar más allá y más acá de las cosas”.
Pero ahí se le pasó La Zorra y el Cuervo, que era más de jazz, o Dos Gardenias que era más de boleros, el cabaret Sans Souci y hasta el propio Tropicana. Y de los personajes que aparecen ni hablar como por ejemplo mi querida cantante y mejor amiga Ela Calvo, y un pocotón de gente que mi caprichosa computadora no le da la gana de permitirme acceder a la cinta de Gloria Torres, pero si logré atrapar un testimonio macheteado sobre Portillo del compositor, pianista, director de orquesta y profesor cubano Harold Gramatges.
Sobre César decía: “Una persona disfruta de una canción bella, porque está cantando el amor, porque tiene unos momentos climáticos, todo esto está sucediendo en un oído, en un oído simple y llanamente, se ha hecho la canción, pero un músico tiene un oído doble, uno está escuchando eso, está admirando la estructuración de esa obra, cómo se alcanza ese clímax que parece que salió solo, no, eso se realizó, eso se pensó, eso se escribió para lograr esa fuerza emotiva, es decir toda esa carga emotiva, de donde viene el misterio específico del feeling. Esa carga emotiva que viene dada, por simplemente la intuición de ese compositor, pero a la hora de manejar esos elementos, pues tiene otro resultado, entonces de ahí viene el valor, y ahí vienen cosas que también son el secreto de una música, como la que es permanente, porque su música permanece, sus canciones no pasan, ellas están en el espacio, no hay tiempo para la canción de César Portillo de La Luz, y eso es una de las cosas más significativas y de más valoración que pueden darse a su obra.
Pero es José Antonio López, un locote que me encontré buscándole la vuelta al filin, quien le captura en vivo su manera de burlar a todos, incluido él mismo: “La fama de la agudeza mental del maestro Portillo de la Luz es de extensión internacional. Por años, había escuchado una historia de Don César que narra su depurado y exquisito cinismo. La misma cuenta que al presentarse en el Vedado, ante la audiencia del Gato Tuerto, decía lo siguiente: - Y ahora, para todos ustedes presentes...les quiero interpretar… de LUIS MIGUEL: Contigo en la distancia. Palabras mencionadas antes de interpretar el bolero más grabado en Latinoamérica y que él compuso a sus veinticuatro años.
Estas son historias interminables, y ya llegará el tiempo de Elena Burke, Omara Portuondo y Ela Calvo, mis tres adoradas, pero no me voy hoy, sin contarles un cuento que no recuerdo si fue Alicia Valdés o Elena Gil, quien me lo contó, sobre la vez que se escapó estando hospitalizada, y llamó una tarde a Pablito Milanés, su adorado Pablo, para que la ayudara a fugarse, ya en sus últimos días, para beberse una botella de ron Paticruzao, y cantar toda la tarde, como una gran merecida despedida.

POR HUMBERTO MÁRQUEZ • @rumbertomarquez
ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO • @justoblancorui
