30/09/26. La semana del 8 de septiembre los 193 Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebraron el 81° período de sesiones de la Asamblea General (AGNU). Algunos llaman este espacio como la máxima fábrica de “lugares comunes” y retórica geopolítica.
... la ONU sigue siendo el sistema de gobernanza mundial, donde todos los países tienen esa ventana mundial para poder expresar sus opiniones, sus ideas..
Este año, Donald Trump incluso mencionó el bombardeo del 3E contra Venezuela como una victoria política de su gobierno; también amenazó a la República Islámica de Irán con “mandarlos al infierno” y a Cuba con seguir ahorcando a su pueblo con un bloqueo criminal. Entretanto, el Estado sionista de Israel seguía su falso derecho a existir a costa de la vida de miles de palestinos y palestinas.
Mientras unos hablan de la paz, la integración y el respeto a la soberanía de los pueblos, siempre, son los mismos los que le dan la patada a la mesa. Esto nos lleva a pensar en la reforma de la ONU, pero, ¿es realmente posible reformarla? Aquí desmontamos tres mitos.
“El mundo es más grande que cinco”
Como es de nuestro conocimiento este es un organismo donde el poder de decisión está concentrado en cinco países que se reparten el derecho de veto como herencia de la Segunda Guerra Mundial.
El Consejo de Seguridad tiene 15 miembros, pero solo cinco son permanentes: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. Cualquiera de ellos puede bloquear una resolución, incluso si cuenta con el respaldo de la mayoría.
Es lo que el presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdoğan, resume con una frase que ya es consigna: “El mundo es más grande que cinco”.
En la 81ª AGNU el secretario general António Guterres dijo que la ausencia de representación permanente de África es “injusta e indefendible”. Algo simbólico tendrá que ver la adopción del mapa con el tamaño real del continente Madre. En el evento pidieron al Consejo ser más representativo y transparente para reflejar las realidades geopolíticas actuales.
Sin embargo, la ONU es, en la práctica, un organismo unipolar con fachada multilateral. Y mientras el veto siga existiendo, seguirá siéndolo.
“Estados Unidos financia la ONU, por eso tiene derecho a bloquearla”
Estados Unidos es el mayor contribuyente al presupuesto regular de la ONU, con un 22% del total. Le sigue China, con un 20%. Además, la sede de la AGNU está en Nueva York que costó alrededor de 65 millones de dólares estadounidenses cuando se terminó en 1952 y hoy equivalen a unos 610 millones de dólares ajustados a la inflación actual.
Estados Unidos aporta hasta 820 millones de dólares anuales al organismo. Financia agencias como UNICEF o el Programa Mundial de Alimentos. Sin embargo, el presidente Donald Trump aplicó recortes en dos mil millones de dólares, lo que provocó una acumulación masiva de impagos. Aún así, Washington mantiene su poder de veto intacto, bloqueando resoluciones como la condena al genocidio en Palestina.
La reforma del CSONU requiere una modificación de la Carta de la ONU. Según el artículo 108, necesita el voto de dos tercios de la AGNU y la ratificación de los cinco miembros permanentes. Es decir, Estados Unidos tiene que aprobar su propia pérdida de poder. Por eso Washington apoya ampliar el Consejo con más aliados occidentales, pero se niega rotundamente a eliminar el veto.
“Si la ONU está dominada por Estados Unidos, ¿por qué países como Cuba, China, Irán, Rusia o Venezuela siguen participando?”
Esta es la pregunta que muchos se hacen. Sin embargo, sabemos que hasta ahora, es la única plataforma “simbólica” para manifestarse. El periodista y analista geopolítico José Manuel Cintrón explicó que “la ONU sigue siendo el sistema de gobernanza mundial, donde todos los países tienen esa ventana mundial para poder expresar sus opiniones, sus ideas” y, por supuesto, denuncias.
Cintrón añade que los sistemas mundiales no cambian de la noche a la mañana. Por eso Cuba, China, Irán, Palestina, Venezuela, Rusia, Nicaragua, España y otros siguen usando la tribuna. No porque crean que la ONU es justa, sino porque es el único espacio donde pueden hablarle al mundo entero al mismo tiempo.
En su discurso ante la 81ª AGNU, la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ratificó el compromiso del país con el multilateralismo y la paz justa entre las naciones. Lo hizo desde un podio que, aunque se encuentra bajo el dominio del imperialismo, sigue siendo el único que existe.
El reto es la integración en una plataforma de pueblos libres, unidos bajo los principios de la multipolaridad.

POR SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta
