06/11/26. Trece años después, el Colectivo Artístico Comunicacional Comunicalle demuestra que el teatro comunitario sigue siendo una trinchera para resistir contra aquello que busque borrar nuestra memoria histórica.
Una obra que habla de la preservación de nuestra identidad. De proteger lo que es nuestro y priorizar lo venezolano por encima de lo extranjero...
La agrupación celebra el camino recorrido con la presentación de La frutería de don Gaspar el sábado 14 y domingo 15 de noviembre a las 3:00 p.m. en la Casa Aquiles Nazoa, ubicada en la parroquia San Juan.
La obra fue escrita y dirigida por el maestro Armando Carías e inspirada en el clásico cuento Manzanita del recordado escritor tocuyano Julio Garmendia. La pieza, que ha sido presentada en la Casa del Obrero, en Propatria, así como en el Eje del Buen Vivir en Bellas Artes, tiene un elenco intergeneracional encabezado por el primer actor José Luis Silva en el rol protagónico.
Además, con actuaciones y ejecuición en el cuatro de Keudy López y Jorge Velandia y de Raúl Díaz en la guitarra. La percusión menor a cargo de Jorge Velandia, Yadira González, Vanessa Rondón y Alejandro Serrano. También un elenco artístico que integran María Teresa Salcedo, Marilú Cáceres, María Antonieta González y la pequeña actriz, Alessandra Di Plácido.
Ternura y acción musical
Don Gaspar, interpetrado por Silva, es un hombre cuya ternura se desborda en el escenario. Con su firmeza inigualable para proteger su tienda y a quienes la habitan: las frutas criollas, empieza la obra cuya conceptualización y dirección musical está a cargo de Raúl Díaz.
De pincipio a fin, te permite respirar música, canto y danza. Desde la popular llanera, el merengue y la suavidad de la música andina, hasta el reguetón pegajoso y cómico, bordan el lenguaje con el que la historia se cuenta, se llora y se ríe.
Una frutería con muchas capas
Es una obra para personas de todas las edades, colorida, luminosa, llena de personajes que cantan, ríen y se pelean entre sí. La frutería de don Gaspar mezcla la comedia, la rabia, la indignación y la tristeza con una naturalidad que solo logra el teatro cuando se hace con la verdad en las manos.
Todos y todas reímos con los personajes, con los enredos, con el ritmo. Pero, también salimos con una pregunta incómoda en el pecho: ¿qué hemos dejado que nos arrebaten?
La obra, a través de la actuación de la pequeña actriz Alessandra Di Plácido que personifica a Manzanita, nos deja el corazón blandito de ternura y con las lágrimas asomadas, cuando se da cuenta de que la desplazaron por la “manzana del norte”. Y más adelante, con la piel que florece de orgullo patriota, cuando le zapatea en su cara y al ritmo del joropo a la intrusa.
Una obra que habla de la preservación de nuestra identidad. De proteger lo que es nuestro y priorizar lo venezolano por encima de lo extranjero, no por un nacionalismo ciego, sino por un acto de memoria. Tampoco intenta decirnos que rechacemos lo de afuera, mientras lo que venga comulgue con nuestra cultura, pero que no la desplace con el objetivo de extinguirla. Se trata de no borrar lo de adentro para que lo extranjero quepa.
Ahí está el nudo: La frutería de don Gaspar, inspirada en el cuento de Julio Garmendia, es un símbolo, un mensaje que invita a redescubrir aquello que alimenta nuestra identidad.
Comunicalle arriba a su 13.° aniversario con esta pieza. Trece años de teatro comunitario, formando al pueblo, en un contexto que nos invita a ser, a habitar, a preservar el canto, la poesía, el teatro como un actos de resistencia.

POR SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz
FOTOGRAFÍA ARCHIVO
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta
