27/02/25. Las selecciones femeninas de la Vinotinto comienzan a salir del limbo en que estaban sumidas, luego del fin del contrato del cuerpo técnico encabezado por la italiana Pamela Conti y su hermano Vicenzo, quienes tuvieron cinco años de trabajo sin resultados que llenaran los ojos.
El nuevo técnico elegido para conducir las riendas de la selección absoluta.. .tiene que una tarea titánica por delante, no sólo en lo deportivo sino más aún en el aspecto sicológico del equipo.
El principal objetivo de Conti era clasificar a la selección mayor al Campeonato Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, pero ni siquiera logró obtener el quinto boleto del repesca, pese a contar con la mejor generación de futbolistas de la historia.
El nuevo técnico elegido para conducir las riendas de la selección absoluta, el experimentado brasileño Ricardo Belli, tiene que una tarea titánica por delante, no sólo en lo deportivo sino más aún en el aspecto sicológico del equipo.
Su primer trabajo será recuperar las ganas de las jugadoras de volver a defender la camiseta nacional, en virtud de los conflictos internos expuestos por varias jugadoras, que derivaron en una convulsión en el camerino y duros señalamientos contra la gestión de Conti.
Se esperaba que la entrenadora italiana cosechara en la Copa América de Colombia 2022 todo lo sembrado en las selecciones menores, que con Deyna Castellanos como máximo emblema, había tenido memorables actuaciones en Campeonatos Suramericanos, Juegos Olímpicos y mundiales.
Pero la Vinotinto mayor naufragó en todo. Falló en el juego, y peor aún, dilapidó el prestigio y la enorme sintonía que había logrado con los aficionados, producto de sus luchas intestinas.
No es de extrañar, en consecuencia, que la propia Deyna haya afirmado en una entrevista reciente que no es feliz en la Vinotinto. Así que uno de los desafíos que aguarda al nuevo director técnico brasileño será devolverle a la máxima estrella del fútbol femenino nacional y al resto de las compañeras, la alegría de jugar por Venezuela. Defender a la selección debe ser un disfrute, en lugar de una tortura por los dimes y diretes, las acusaciones y recelos entre las convocadas.
Belli tiene que partir de cero, restañar las heridas, conseguir, si no una deseable reconciliación, al menos un clima de armonía, paz y profesionalismo que permita a la Vinotinto femenina concentrar todas sus energías en lo único realmente importante: volver a deleitarse de jugar al fútbol, en equipo, sin divismos ni protagonismos insulsos en las redes sociales.
Este año las guerreras afrontarán dos nuevos frentes de batalla: la Copa América de Ecuador y la primera eliminatoria femenina de Conmebol a la Copa del Mundo. Por ello, se necesitará de un equipo sólido, bien trabajado en todos los aspectos y sin fisuras emocionales de ningún tipo para pelear por los cupos a los Juegos Panamericanos de Lima 2027, la Copa Mundial de Brasil y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Es tiempo de reunificar las fuerzas para volver a creer en la Vinotinto femenina.
POR GERARDO BLANCO • gerarblanco65@gmail.com
ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO • @justoblancoru