21/08/25. A lo largo de la historia, algunas revoluciones han hecho a un lado la religión y otras, se han construido gracias a estas. Por ejemplo, durante la Francesa se generaron conflictos religiosos al promulgar la Constitución Civil del Clero y llevar a cabo una descristianización. Sin embargo, la Revolución Islámica, que derrocó en 1979 a la monarquía del Shah, estableció una República Islámica. Esta revolución fue influenciada por la ideología chiita, con la visión del ayatolá Jomeini.
En Venezuela, si bien se comulga con las distintas manifestaciones religiosas, porque así se configura gran parte de la colectividad, las decisiones gubernamentales no obedecen a credos. Aunque, siguen existiendo temas que son poco abordados como, por ejemplo, la interrupción voluntaria del embarazo o el matrimonio igualitario.
Revoluciones de nuestro continente, mantuvieron relaciones complejas con las religiones, especialmente, la católica, por considerarla remanente del colonialismo español que muy poco aportaba al desarrollo de las naciones.
Pero, con el tiempo, fue posible el reconocimiento de esta y otras, ya que forman parte de las características de las poblaciones. Además, revoluciones como la Bolivariana o la Cubana, reivindicaron manifestaciones religiosas que, por siglos, habían sido olvidadas o desplazadas, al ser practicadas por los pueblos originarios, así como por ancestros y ancestras a los que obligaron dejar el continente africano, para someterlos a la esclavitud en este lado del mundo.
Las religiones y las revoluciones pueden ir de la mano dependiendo de los contextos sociales, culturales e históricos. En nuestro país, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela define en su artículo 59 que el “Estado garantizará la libertad de religión y de culto”.
Aunque en nuestra Carta Magna no se usa explícitamente el término “laico”, según el apartado anterior, se entiende que el Estado venezolano está conceptualizado de esa manera. Lo que es garantía de la libertad de religión y la separación del Estado de un credo específico.
La página web Statista refiere que la mayoría poblacional de Venezuela es creyente o practica alguna religión. Asimismo, indica que, para 2023, la afiliación religiosa estaba encabezada por el catolicismo, con alrededor del 48.1 % de la población. Los evangélicos representaban aproximadamente el 30.9 % de la población; los creyentes sin afiliación religiosa representaban el 3.5 %; y el resto de la población practicaba otros cultos, se declaraba irreligiosa, atea, entre otros.
En Venezuela, si bien se comulga con las distintas manifestaciones religiosas, porque así se configura gran parte de la colectividad, las decisiones gubernamentales no obedecen a credos. Aunque, siguen existiendo temas que son poco abordados como, por ejemplo, la interrupción voluntaria del embarazo o el matrimonio igualitario.
POR SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta