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Capítulo 10

Alí Gómez García

 

29/01/26.

 

 

 

 


El que es chusma, no viene siendo negro ni cobrizo, sino pardos de colores que van del marrón al acanelado, pasando por el color de los zorros en Semana Santa. Esta fue la raza que se formó entre los castellanos, indios y niches, dando lugar a los zambos, mulatos, etcétera, sin meter a los “salto atrás”, que es asunto de mutación. 

Y ese es el gran secreto de la Bandera de Venezuela, que es un misterio que son tres, y a la vez es una sola, y que hay que saberlo comprender. 

Cuando el general Miranda la inventó buscando cómo simbolizar a la chusma, que en ese tiempo ya era la mayoría de los venezuelanos, tomó en cuenta el asunto de las razas y las sangres: amarilla, la de los indios anémicos; azul, la sangre real de los lumpen de Hispania; y roja, la de los angolanos. 

Entonces el General, Príncipe de los Conspiradores, Veterano de la toma de la Florida contra los ingleses, jefe de la División del Norte cuando la Revolución Francesa, y ya dispuesto a desembarcar en la Vela de Coro, dice: “Si ligo estos tres colores me va a salir morada esta bandera, y entonces va a quedar fea, y la pueden estar agarrando para vestirse de nazarenos los miércoles santos. Entonces –reflexionó El Precursor– mejor la dejo así con los tres colores por separado”. 

Que el paisa Jaime dice que no es así, sino por una novia que tenía Miranda en Inglaterra, que tenía el pelo amarillo, los ojos azules y los labios rojos. Que eso no es cierto, sino otra artimaña y gatuperio de los antioqueños.

Y no es tampoco como decían los españolitos que estudiaban conmigo, que amarillo, azul y rojo, la bandera de los piojos, ni mucho menos lo que decían los frailes graves del Sanagustín, que es toda una zambumbia y regüeltijo que enredan el oro y las riquezas, el mar que nos separa de la Madre España, y entonces, para medio disimular la vaina dicen que el rojo es la sangre de los Libertadores como si ella no fue derramada por no aceptar de que España fuera Madre de un coño, o sea, de nada. Que ni siquiera fue madre del abuelo de Simón Bolívar, que era vasco, o sea, de un país diferente que se llama Euskadi. Ni de los de Miranda, que eran de Tenerife, que ni siquiera está pegado a Europa, sino en el mar, frente al África.

Si no, pues que la pongan toda roja completa, por toda la sangre libertadora que todavía hay que derramar.

Que uno ya no sirve para estarle aguantando engaños a todos los coñosdesumadre yanquis y altas burguesías, ni para rendirse ahora y acompañarlos en sus güevonadas de congreso y marramucias de elecciones, porque uno ya está viejo y es padre de familia, y tiene mucho odio por dentro, demasiado amor por la gente de La Vega, y
mucho respeto por los que luchan honradamente por la democracia, la liberación nacional y la salvación del cerro del Ávila y el lago de Maracaibo.


Que cuando tomemos el poder vamos a hacer una gran fiesta de seis meses seguidos. Eso es lo que vamos a hacer todos los venezuelanos decentes el día que derrotemos a los enemigos después de habernos unido y no andar peliando entre nosotros por cuestiones de partidos. Que para el día de la Unidad Revolucionaria los colegas del
M-19 nos tienen prometido darnos la espada de Simón Antonio para que combatamos mejor, que ellos la recuperaron en un museo, utilizando el ladronismo para cosas útiles y patrióticas. Y dice el porro:

 

La espada de Simón Bolívar
se oxidaba en un museo
y dicen que un viejo bien feo,
la cuidaba en la vitrina.

Y la tiene el pueblo mismo
los cachorros de Simón
degüellan al imperialismo
y hacen la Revolución.

Lloraban los policías
toda la noche del jueves
la espada de Simonantonio
se la llevó el M-19

 

 

 

 

De: Falsas, maliciosas y escandalosas reflexiones de un ñángara (1985)

 

 


Alí Gómez García (Venezuela, 1951 - Nicaragua, 1985)

 

 

 

Internacionalista, guerrillero, escritor, poeta y ñángara. Desde muy joven comenzó a militar en el barrio La Vega de la mano del padre Francisco Wuitack. A los 17 años abandona sus estudios de Medicina en la Universidad Central de Venezuela y un año después (1969) se incorpora a la lucha guerrillera con las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). En 1978 se va a Nicaragua y forma parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Cae el 8 de mayo de 1985 en cumplimiento de su deber. Fue autor de numerosos poemas y relatos de corte social e irreverentes. Una de sus obras más destacadas es el libro Falsas, maliciosas y  escandalosas reflexiones de un  "ñángara". Sus restos reposan en el cementerio de Managua.

 

 

 

 

 

ILUSTRACIÓN: CLEMENTINA CORTÉS.

Épale CCS Cuentos para Leer Narrativa Nuestroamericana Narratíva Venezolana Alí Gómez García

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