19/02/26. El patriarcado expone y defiende las relaciones de control en beneficio de los hombres sobre las mujeres, dándole a maltratadores y abusadores posición en estos vínculos. Cuando se tiene poder y dinero, pero mucho dinero, las condiciones son aún más tenebrosas. El caso de la isla de Epstein ha dejado a la vista del mundo que los poderosos son inmunes a la justicia y que las denuncias de las víctimas son solo el relato de quienes desde la vulnerabilidad, el miedo y las amenazas, se atreven a hablar sobre las atrocidades vividas, pese a que sus voces son tragadas por las sombras del poder que las silencia de muchas formas.
"No era sólo el abuso; era la sensación de que nadie me creería porque él era demasiado importante"
Uno de los acontecimientos más deleznables de nuestra historia contemporánea salió a la luz hace menos de una década, sin embargo, el sufrimiento de las afectadas, niñas menores de trece años, inició en 1985 y terminó supuestamente, a inicios de los años 2000.
Los abusadores: hombres blancos, multimillonarios, magnates, supremacistas, políticos intocables que se promueven como personas de valores religiosos, "pro-vida" defensores de la familia, que critican por ejemplo, la diversidad sexual, el feminismo, el empoderamiento de las mujeres, entre otros.
¿Quién era (o es) Epstein?
Es preciso aclarar que Epstein era un financiero exitoso que coleccionaba influencias desde su isla privada en las Islas Vírgenes hasta sus residencias en Manhattan, donde construyó un ecosistema diseñado para el abuso. Su mundo giraba en torno a un círculo de influyentes políticos, financieros y de inteligencia. Medios de comunicación lo relacionan con organizaciones como el Mossad, dejando en evidencia que no solo era un pedófilo en serie, sino un gran aliado del sionismo israelí que se lucraba con la guerra y el genocidio.
Su capacidad de tejer redes de influencia le permitió no solo hacer grandes sumas de dinero a través de la trata de personas, sino gozar de impunidad. Según las denuncias que circulan en los archivos publicados por el gobierno estadounidense, este hombre hacía fiestas a las que asistían sus "amistades", que pagaban millonarias sumas de dólares para abusar de niñas, bebés y niños, a los que subastaban como mercancía.
El jet privado en el que trasladaba a las niñas de un estado a otro era conocido como el "Lolita Express".
Archivos de Epstein
De acuerdo con la última desclasificación de archivos realizada entre enero de 2024 y febrero de 2026, se revelaron trescientos nombres de figuras prominentes de la política, la banca, el mundo empresarial y la industria del entretenimiento. El nombre del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, es mencionado unas 38 mil veces. En los documentos se lee que varias de esas fiestas se efectuaron en la casa del mandatario gringo Mar-a-Lago. El texto expone que Trump medía la estrechez vaginal de las niñas con sus dedos, antes de subastarlas.
En la famosa lista de Epstein figuran, además, el expríncipe Andrés de Inglaterra, Bill Gates, Elon Musk, Peter Thiel, expresidentes como Andrés Pastrana, Bill Clinton, George Bush, José María Aznar; de Venezuela, Thor Halvorssense primo del ultraderechista Leopoldo López y aliado político de María Corina Machado, es mencionado como abusador sexual, entre otros y otras que alimentaron la gran red de trata o que tuvieron vínculos con las fundaciones de Epstein.
Voces contra el poder
Las primeras investigaciones y allanamientos a la vivienda de Epstein comenzaron en 2005 tras la denuncia que realizó el padre de una de las víctimas ante las autoridades de la ciudad de Florida. Aunque, años antes ya habían surgido las transcripciones sobre testimonios de cientos de niñas y jóvenes violadas por el empresario estadounidense y sus amigos.
La policía encontró en su casa, fotos de niñas y adolescentes desnudas, así como cámaras ocultas con las que grababan los actos de violencia. No obstante, con el "Acuerdo de No Enjuiciamiento" en 2008, el fiscal de Florida Alexander Acosta, protegió al agresor y fueron silenciadas las voces de las víctimas. Se dice que este fiscal que fue Secretario de Trabajo en la administración Trump, renunció tras destaparse el escándalo.
Epstein cumplió una sentencia menor y mantuvo los nombres de sus cómplices en secreto. No obstante, en 2018, tras revelarse parte de los archivos, fue arrestado por la policía federal y en 2019, amaneció muerto en su celda. Si bien el FBI determinó una muerte por suicidio hay quienes ponen en duda la causa e incluso, si de verdad falleció.
Las denuncias describieron un esquema de "pirámide" donde las niñas eran reclutadas, abusadas y presionadas para reclutar a otras. Víctimas como Virginia Giuffre relataron experiencias que van desde la manipulación psicológica hasta la agresión física sistemática. "No era sólo el abuso; era la sensación de que nadie me creería porque él era demasiado importante", reveló en testimonios recurrentes en el caso.
Giuffre fue violada y abusada de muchas formas. En 2025, se suicidó y dejó a dos hijos. Sus revelaciones fueron clave para llevar a la condena de Ghislaine Maxwell, quien fue pareja y socia de Epstein. También condujeron al avance de otras investigaciones de tráfico sexual, entre las que destaca el caso del expríncipe Andrés quien negó muchas veces haber conocido a Giuffre.
Otro caso que conmovió al mundo está relacionado con Trump. En 2016, una mujer, identificada por motivos de seguridad como "Jone Doe", demandó al actual inquilino de la Casa Blanca de haberla violado cuando ella solo tenía trece años. El hecho se dió en una de esas fiestas que organizaba Epstein. Ese año, pocas eran las denuncias porque según lo revelado por medios, las víctimas no se atrevían o habían desaparecido.
La publicación de más de 3.5 millones de archivos desclasificados en febrero de este año, puso en riesgo la vida de un centenar de mujeres que, durante su niñez fueron abusadas por Epstein y sus cómplices. Las víctimas suplicaron que se protegiera la identidad de cada una de ellas, ya que en los documentos se podían leer las direcciones de correo electrónico y fotografías de desnudos en las que se identificaban sus nombres y rostros. Algunas aseguraron que ya recibieron amenazas de muerte.
El poder y su influencia: la impunidad
El poder político y económico son claves para que figuras como Donald Trump sigan gozando de impunidad pese a las atrocidades que cometieron. Compran a la justicia, amenazan y asesinan a las víctimas porque para ellos esas vidas no cuentan.
Hace unos días la secretaria del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Pam Bondi, fue interpelada por el congreso norteamericano y, a pesar de que juró sobre la Constitución de su país que diría la verdad, mintió sobre las víctimas y los agresores.
En el estrado, parte de esas mujeres que fueron violentadas cuando tenían entre nueve y trece años de edad, la vieron defender a hombres poderosos. Cuando el congresista Ted Lieu le preguntó a Bondi sobre si Trump asistía a fiestas organizadas por Epstein donde había adolescentes, ella protegió al mandatario. Mintió y negó esa realidad bajo juramento y con las víctimas frente a ella.
Las víctimas se han enfrentado a acuerdos de culpabilidad para que Epstein solo fuese condenado por trece meses; desestimación de las denuncias de jóvenes, la mayoría pobres, frente a la palabra de un multimillonario filántropo; asesinatos y desaparición forzada de testigos; chantajes y la falta de apoyo institucional, esto último sustentado en los propios testimonios de las víctimas que, casi cuarenta años después, con todas las evidencias a su favor circulando en las redes sociales y medios de comunicación, no han sido recibidas por el Departamento de Justicia.
La justicia no ha sido ciega, pero sí es selectiva.

POR SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta