“¡Ay, mierda! ¿Acaso el mal no vale lo mismo que el bien?”
Ubú Rey
05/03/26. Alfred Jarry es un dramaturgo francés de finales del siglo XIX y principios de XX. Es un precursor del teatro del absurdo, creador de Ubú Rey. Personaje que fue creado para parodiar a un profesor de ciencia de su liceo y que le da nombre a su obra emblemática. Es perfecto para poner de relieve el despotismo, la crueldad y la falta de alma que caracteriza a los que abusan del poder. Miente, pone las cosas al revés, es vulgar, depravado, cree que se merece todo y que todo su abuso está justificado. Su política es la de proponer soluciones absurdas que sólo cobran sentido en su mundo distorsionado y siempre a su servicio. La única coherencia es la lógica del dominio. Es capaz de todo con el fin de tener cada vez más poder.
Ubú era un hombre que había accedido al reinado de forma tramposa, amaba la guerra, el poder y el dinero, (tal vez lo único que amaba). El ser humano le importaba un bledo.... El desprecio por el otro era su marca.
La obra de Jarry está inscrita en el arte simbolista y de una manera muy peculiar en la comedia y la sátira bajo el signo de la patafísica, una ciencia creada por el mismo autor, que se basaba, fundamentalmente, en una realidad inversa. Estas características lo convierten en un precursor del absurdo. Al mismo tiempo en su obra subyace un elemento trágico, enquistado en los resortes y las consecuencias de las acciones dramáticas de sus personajes. De hecho, Ubú Rey es una parodia de Macbeth.
Ubú Rey, por el discurso narrativo y la temática abordada desenfadadamente, rompe con las estructuras tradicionales. El argumento y la exposición de motivos éticos y políticos del personaje central hablan de los sempiternos estropicios de las clases gobernantes de siempre, quienes apenas cambian algunos métodos en el transcurrir de los años. A finales del siglo XIX la tecnología de asesinato formalizado y que ellos llaman guerra, no estaba tan avanzada como hoy. La retórica y sobre todo la ruptura de esa retórica ya eran parte de la estrategia de aniquilación. Era triunfar, entendiendo que triunfo significa saquear, usurpar, robar y luego celebrar de la manera más perversa.
Los referentes que utiliza Alfred Jarry eran los acontecimientos del siglo XIX. Su obra aborda situaciones y personajes pervertidos, inconmensurablemente inhumanos. La trama termina siendo abrumadoramente cómica y satírica. Pero ya ha pasado más de un siglo, y según la patafísica, esas miserias han sido superadas. No existen hechos ni persona en el presente que inspiren un teatro similar.
Todo en esa obra es muy diferente a nuestros días, no hay parangón con tanto comportamiento despreciable como en la pieza. Ubú era un hombre que había accedido al reinado de forma tramposa, amaba la guerra, el poder y el dinero, (tal vez lo único que amaba). El ser humano le importaba un bledo y se refería a su comportamiento de manera sarcástica. El desprecio por el otro era su marca. Definitivamente hoy no podríamos encontrar a un personaje que encarne a una bazofia de esa calaña. La paz es, ahora, nuestra realidad.

POR RODOLFO PORRAS • porras.rodolfo@gmail.com
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta