No mido el alcance de las palabras
sino la persistencia de su sentimiento.
Juan Calzadilla
16/04/26. ¿Dónde queda esta escuela?, me pregunta la joven al culminar uno de los encuentros habituales en la librería del sur Elsa Morales de la Galería de Arte Nacional, en pleno corazón de Bellas Artes, maravillosa conjunción de museos, cinemateca y corredores de artesanos, ahora rebosado con esa gran plaza que tanto nos hacía falta, y que no podía llamarse de otra forma sino plaza de la Juventud, sobre todo por la maravillosa energía que nos concede a diario.
...estudiantes de cualquier año de bachillerato pueden asistir, y claro, cualquier otra persona que desee y tenga ese interés en conocer la poesía venezolana, en escribir y compartir sus propios poemas...
¿Dónde queda…? y le sonrío, para seguidamente precisarle: aquí, y señalo una fuente de libros justo a la izquierda de nosotros.
¿Cómo?, insiste, y agrego: fíjate, esto es parte de la Escuela, estas lecturas, estos diálogos sobre autoras y autores de nuestra América… ahora, los talleres en sí, el trabajo de lecto-escritura, expresión oral, movimientos poéticos de Venezuela, biografías y obras de poetas venezolanas y venezolanos, las formas de escribir un poema, entre otros temas… se dan en unos doscientos espacios, en su mayoría liceos de veinte estados del país, así como también en la Universidad Nacional de las Artes (Unearte) donde existe un núcleo en la sede Armando Reverón en Caño Amarillo, donde asisten más que todo estudiantes universitarios.
En la ciudad de Valencia, estado Carabobo, a dos horas de aquí, por ejemplo, hay otro núcleo, un taller que dicta la reconocida poeta María Alejandra Rendón en el Museo de Arte de Valencia, y también hay otras y otros poetas que dictan talleres en varios liceos de ese estado, y en otros estados del país…
En Caracas, además de Unearte, tenemos talleres de poesía en el liceo Judith Liendo, el Fermín Toro, el Simón Bolívar, el Libertador, el Rafael Urdaneta, el Aristóbulo Istúriz, la Mireya Vanegas y la Escuela de Artes Cristóbal Rojas, de manera voluntaria, estudiantes de cualquier año de bachillerato pueden asistir, y claro, cualquier otra persona que desee y tenga ese interés en conocer la poesía venezolana, en escribir y compartir sus propios poemas que es uno de los aspectos más inspiradores de los talleres, y aprender además algunos estilos particulares de escritura, como por ejemplo la poesía en prosa, en verso libre…
¿Yo pudiera participar ahí? A mí me gusta escribir poesía… claro, por supuesto que sí… ¿dónde vives? Yo vivo en La Candelaria, excelente, vives cerca de aquí, bueno, habla con esa profe que ves allí, ella puede orientarte, aunque ya tenemos varios meses, porque el taller dura todo el año escolar, seguro podrá recibirte en su taller…
Y es que la Escuela Nacional de Poesía Juan Calzadilla, bien puede decir, tiene dos escenarios pedagógicos importantes, estos encuentros de lecturas comentadas todos los jueves a las cuatro de la tarde, donde suele presentarse un poemario, leer los poemas que lo constituyen, dialogar con la autora o autor, o bien, recitar sobre un tema en particular de acuerdo a la coyuntura, como esta misma celebración que hoy nos convoca a recordar parte de su quehacer.
El otro escenario es el propio de los talleres, donde más allá de conocer quiénes son nuestras voces poéticas, cómo estas han colaborado significativamente en forjar el ethos de nuestra venezolanidad, es decir, nuestra identidad que es, bien sabemos, más que literaria. Y además, de qué manera nos ha permitido vibrar desde la solidaridad porque eso es la palabra: armonía que nos funda más allá del decir. No en vano, uno de los principales lemas de esta escuela: “Somos poesía en movimiento”.
Y con la fe en el amor que nos ofrenda esta familia de más de doscientos docentes y más de tres mil estudiantes, le deseamos un muy feliz cumpleaños y muchas bendiciones a esta extraordinaria escuela, experiencia inédita en la historia cultural y literaria del país.
Nuestro agradecimiento a quienes la han hecho posible, y aunque la lista de sus protagonista es grande, no podemos dejar de mencionar a Juan Antonio Calzadilla Arreaza –cuyo método de taller es el que sigue la escuela-, Ana María Oviedo Palomares (coordinadora nacional), Leonardo Gustavo Ruíz (director de la revista Resolana, publicación de la escuela), Freddy Náñez, José Javier Sánchez, (coordinadores de la escuela en Caracas) y a las y los facilitadores de esta misma ciudad: Libeslay Bermúdez, Mariajosé Escobar, Ximena Benítez, Viviana Bello, Carmen Pérez, Roger Herrera, John Gallardo, William Torrealba, Alejandro Silva, Jesús García, Jesús Sanoja "Pirulo", y este servidor. Así como a la coordinadora del estado Miranda Yurimia Boscán y al coordinador del estado Carabobo Ernesto Cañizalez. ¡Larga vida a la Escuela Nacional de Poesía Juan Calzadilla!
Agradecido siempre.
POR BENJAMÍN EDUARDO MARTÍNEZ HERNÁNDEZ • @pasajero_2
FOTOGRAFÍAS NATHAN RAMÍREZ • @nathanfoto_ar