EpaleCCS
EpaleCCS
EpaleCCS
  • Inicio
  • Cuentos
  • Minimanual
  • Agenda Cultural
  • Música
    • Boleros que curan el alma
    • Bitácora sonora
    • Música en acción
  • Caracas
    • Cuéntame Caracas
    • Almanimal
    • Caminándola
    • Ciudad
    • En foco
    • Laguna de babel
    • La vida es juego
    • Pichones de Sibarita
    • Trama cotidiana
    • Trota CCS
  • Soberanías Sexuales
  • Miradas
    • Bajo la lupa
    • Crónicas gráficas del patrimonio
    • Envejecer y seguir siendo
    • Falsas Memorias
    • Miradas
    • Séptima morada
    • Tetas por el cuidado de la vida
    • Visiones Liberadoras
  • Entrevistas
    • Antroponautas
    • Entrevistas
  • Mitos
  • Literato
    • Mejor ni te cuento
    • Préstamo circulante
    • Son tres párrafos
  • La Revista
    • Somos
    • Columnistas
Puedes buscar por Título de la noticia
Inserte el Título

Los Romeu

07/05/26. Cuando llegué por casualidad a los Romeu, ni siquiera entendía mi confusión con Antonio María Romeau, que no era tal, de verdad que no sé de dónde saqué esa a intercalada, ni tampoco sabía de Antonio María, de su amplia familia musical. Yo me quedé en Barbarito Diez y que con su orquesta llevó a Mario Bauzá de dieciséis a Nueva York, lo que generaría la importante historia del jazz latino, tema que abordaremos en próximas entregas. También descubrí que el prodigioso músico Antonio Arcaño Betancourt, que tuvo en sus maravillas a los creadores del mambo y en chachachá, inició sus estudios de solfeo y teoría con Armando Romeu, hermano de Antonio María.

 

 

No hay otro apellido de más larga data y mayor relevancia en la música cubana que Romeu.

 

 

Para luego descubrir que en Cuba, el apellido Romeu tiene importantes resonancias musicales, sobre todo por Antonio María Romeu. Ambos hermanos de la primera generación musical Romeu, Armando y Antonio María, dotaron con sus genes y enseñanza a varias generaciones más. "Esta familia es como un bosque: los Romeu son un familión", comenta Ricardo Oramas, organizador del Homenaje a los Romeu, que se celebró en Casa Panza. Allí se revivió la leyenda para descollar en lo que saben hacer mejor: la música cubana, el jazz, la descarga.

 

 

La lista de la familia Romeu es larga, pero no todos van a tocar en el tributo, porque algunos están en Cuba, otros en México y Bolivia. Oramas, que se convirtió en productor de este show por casualidad, ya que su profesión es la fotografía, dice que lo hace por amistad. Antonio María Romeu, el más famoso de la tradición, nació en 1876 y falleció en 1955. Compositor y pianista, fue director de una de las más grandes orquestas de danzón, la que llevaba su nombre, y en la que cantaba desde los años treinta Barbarito Diez. Su música quedó grabada en discos que muchos cubanos guardan en sus casas y en su corazón.

 

 

Su hermano, Armando, fue otro célebre pianista, director de la Banda de la Marina, y compositor de danzones, danzas y contradanzas, y abuelo del actual Armandito. También tuvo varios hijos, casi todos músicos. El más conocido fue Armando Romeu II, saxofonista y director de la orquesta del Cabaret Tropicana por más de treinta y cinco años y de la Orquesta Cubana de Música Moderna, considerada precursora del jazz en Cuba. Gracias a la su banda, Tropicana se convirtió en el centro cubano del jazz.

 

 

En 1957, muchos músicos del jazz se reunieron en La Habana, junto con algunos estadounidenses, y con el dinero obtenido se fundó el Club Cubano de Jazz que trajo a la isla grandes, como Keny Drew, Eddie Shu y Philly Joe Jones. Además, se cuentan en esa generación, a Mario Romeu, pianista y director de orquesta; Zenaida Romeu, pianista y profesora; Rubén Romeu, violinista y saxofonista; Zulema Romeu, profesora de piano y acordeonista, y Ernesto Romeu, bajista.

 

 

Luego llegó la tercera generación, algunos de los cuales participarán en esta función, como el hijo de Armando Romeu II, Armandito Romeu III, que estudió la percusión y tocó el vibráfono en la agrupación Los Armónicos de Felipe Dulzaides. Muchos de sus primos son todos reconocidos intérpretes, como Gonzalo Romeu, un laureado pianista y director de orquesta sinfónica en Ciudad de México; Zenaida Castro Romeu, que vive en Cuba, y es directora coral y de orquesta, además de dirigir la Camerata Romeu; y Armando Sequeira Romeu, destacado bajista en el mundo del jazz; Alberto Romeu, batería y fagot, y Jorge Romeu, pianista, estos tres últimos de Miami. Se les unió en Casa Panza la pianista Jeannette Sequeira Romeu, que vive en Weston, es nieta de Zenaida, que le dio clases en Cuba, y culminó sus estudios en la Universidad de Miami.

 

 

"Es muy difícil reunir a toda la familia, pero trataremos de hacer agrupaciones pequeñas, en la primera parte; Zulema, al acordeón; Jeannette Sequeiro, al piano, y Mirta de la Torre, a la guitarra, que forman el Trío Tres Lindas Cubanas, y que interpretarán varias canciones", cuenta Armandito Romeu III. "Luego vamos a hacer un grupo con Chris Romeu, a la guitarra; Michel Romeu, al piano; Alberto Romeu, en la percusión; Armando Sequeira, en el bajo; Jorge Romeu, al piano, y yo, en el vibráfono. Todo el mundo reunido para hacer una gran descarga, es algo informal, no es un espectáculo propiamente dicho". La segunda parte la va a abrir Omar Hernández, bajista de Carlos Oliva, y compositor/autor de Una frase elegante, que fue director del Conjunto de Café Nostalgia en la década de 1990. Con él estarán: Ivete Viñas, vocalista; Manuel Valera, saxo alto; Anthony Church, saxo tenor; Ahmed Barroso, en la guitarra; Gilberto Peralta, al piano; Yoyi Soler, bajo; Alfredo Pérez trompeta, y tres bateristas: Alfonso Alonso, Eloy Olivares y Willy Goizueta.

 

 

Como diría Gladys Palmera: “No hay otro apellido de más larga data y mayor relevancia en la música cubana que Romeu. Las páginas dedicadas a la heráldica y las genealogías indican su origen catalán, pero su verdadera trascendencia la alcanza cuando algunos de sus portadores se afincan en Cuba y se convierten en el antecedente de la gran dinastía musical. Los primeros fueron Antonio María Romeu Marrero (Jibacoa, La Habana, 1876 – La Habana, 1955) y su hermano Armando Romeu Marrero (La Habana, 1891 – Texas, 1991), y comenzaron estableciendo marcas perdurables: Antonio María, cuyo ligero estrabismo lo hizo conocido como "El Bizco de La Diana", comienza a hacerse notar cuando por once años hizo las delicias de los asiduos al café del mismo nombre en la esquina de las habaneras calles de Reina y Águila. Allí se reunía la crème de la crème de la sociedad intelectual y artística de La Habana y se hizo una costumbre ir a escuchar a Antonio María y su piano, acompañado únicamente de un elemento rítmico: un güiro, se dice que tocado por su hermano Armando.

 

 

En el café La Diana un año después, compuso y estrenó su primer danzón: Ten Dollars o Ten Days, inaugurando una forma de tocar el llamado baile nacional cubano; pero que, a su vez, "El Mago de las Teclas" –como se le conoció para siempre- supo adaptar y evolucionar con los tiempos: primero con su charanga francesa, luego con su orquesta, y después con su Orquesta Gigante.  Antonio María fue un destacadísimo compositor, legando danzones icónicos, como Tres Lindas Cubanas, quizás el más famoso de todos los suyos”.

 

 

 

 


POR HUMBERTO MÁRQUEZ • @rumbertomarquez

 

ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO • @justoblancorui

#Jazz #Música #Cuba #Romeu

Compartir

Noticias Relacionadas

Cucurrucucú paloma

  • 08/09/2023

Doble inconciencia, 'Farsaria' o Falsaria

  • 03/07/2025

Historias de Benny Moré III

  • 19/03/2026

Veinte años del Diccionario de mujeres notables en la música cubana

  • 02/10/2025
Ta fino

Mancheta

Es inaceptable
Ubicación
  • Esquina de San Jacinto, Edificio Gradillas “C”, piso 1, Caracas 1010, Distrito Capital
  • 0212-3268703
Enlaces
  • Cuentos
  • Minimanual
  • Agenda Cultural
  • Boleros que curan el alma
  • Bitácora sonora
  • Música en acción
  • Ciudad
Enlaces
  • Soberanías Sexuales
  • Bajo la lupa
  • Antroponautas
  • Entrevistas
  • Mitos
  • Mejor ni te cuento
  • Préstamo circulante
Galería ¡CARACAS VIVA!
© 2022 ÉPALECCS | al ritmo de la ciudad