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Chico

17/07/26. El otro que no podía faltar en esta recopilación de los grandes de la música cubana, es Chico O’Farrill, (Arturo O'Farrill, La Habana, 28 de octubre de 1921-Nueva York, 27 de junio de 2001), fue un trompetista, arreglista y director de orquesta de jazz afrocubano, esa figura destacada de la música contemporánea, por su virtuosismo, su liderazgo y su firme compromiso con la justicia social a través de la música. O'Farrill tiende puentes entre los ritmos latinos tradicionales, el jazz moderno y la composición contemporánea, ampliando constantemente los límites de esta expresión artística y manteniendo al mismo tiempo una profunda conexión con sus raíces. Más allá de sus actuaciones en todo el mundo, O'Farrill es un educador apasionado y un defensor de la justicia social y política, que utiliza su plataforma para promover la diversidad y la unidad. Como fundador y director artístico tanto de la Afro Latin Jazz Orchestra (ALJO) como de Belongó (anteriormente conocida como Afro Latin Jazz Alliance), O'Farrill desempeña un papel fundamental en el fomento del diálogo cultural mediante el poder transformador de la música.

 

 

...O'Farrill tiende puentes entre los ritmos latinos tradicionales, el jazz moderno y la composición contemporánea, ampliando constantemente los límites de esta expresión artística y manteniendo al mismo tiempo una profunda conexión con sus raíces.

 

 

Sería a finales de 1946, cuando Chico O’Farrill le compuso a Benny Goodman Undercurrent Blues, lo que vino a ser todo un acontecimiento en el naciente mundo del latin jazz. Chico había aprendido a tocar la trompeta mientras cursaba estudios en una academia militar en el Riverside Military School de Gainesville, Georgia. Al volver a La Habana, estudia leyes y figura como músico en orquestas de cabaré. En 1946, se va de gira por Europa, con los Havana Cuban Boys de Armando Oréfiche. A la vuelta, abandona la universidad y la trompeta. Decide viajar a Nueva York para abrirse paso como arreglista. Trabaja anónimamente en la «factoría» del arreglista Gil Fuller, en el edificio Brill, hasta que conoce a Benny Goodman, para quien compone Undercurrent Blues.

 

 

Para entonces, la orquesta de Machito, con su fusión de jazz con ritmos afrocubanos, es una revelación. Escribe para ellos el tema Gone City, mediante el cual llama la atención del productor Norman Granz, quien le encomienda la primera pieza extensa de jazz afrocubano. En 1950, Chico graba su Afro Cuban Jazz Suite, con la orquesta de Machito y la participación de Charlie Parker, Flip Phillips y Buddy Rich como solistas. Con su propia formación, realiza la Second Afro-Cuban Jazz Suite (1952). A esta la suceden otras composiciones largas: Suite Manteca (1954) y Oro, incienso y mirra (1975), para Dizzy Gillespie; Suite Azteca (1959), para Art Farmer; Three Afro Cuban Jazz Moods (1970), para Clark Terry; Suite Tanga (1992), para Mario Bauzá, y Trumpet Fantasy (1995), para Wynton Marsalis.

 

 

Ya desde el 1948 Chico viajaba a Nueva York. Trabajó brevemente como arreglista para varios directores de orquesta, entre ellos Gil Fuller, Noro Morales, Frank “Machito” Grillo y Benny Goodman. En el año cincuenta compuso su famosa Afro-Cuban Jazz Suite para el empresario Norman Granz y dicha obra fue grabada para el sello de este, utilizando como la base rítmica y acompañante a la orquesta de Machito y como solistas a los jazzistas Charlie Parker, Flip Philips y Buddy Rich.

 

 

Ya en los años 1950, en Nueva York, a raíz de la Afro Cuban Jazz Suite, O'Farrill escribe Cuban Episode, para Stan Kenton, y forma su propia orquesta, en la que figuran músicos de la talla de Mario Bauzá, Doug Mettome, Jimmy Nottingham, Eddie Bert, Fred Zito, Lenny Hambro y Flip Phillips. Utilizando la sección rítmica de los Afro-Cubans de Machito (René Hernández, Bobby Rodríguez, Uba Nieto, Luis Miranda y José Mangual), la formación graba para Norman Granz y se presenta en Birdland.

 

 

En 1956, O'Farrill regresa de nuevo a La Habana y graba Chico's Cha-Cha-Cha, adaptando el ritmo propio de charanga al formato big band. La Orquesta Riverside cubre su Cuban Blues. Es una época que hace mella en la música cubana. Chico realiza descargas para el sello Gema y arreglos para Bola de Nieve, el Cuarteto D'Aida y el director de orquesta Aldemaro Romero.

 

 

A finales de esa misma década, O'Farrill viaja a México, en esas fechas plaza esencial para todo músico latinoamericano. Allí vuelve a crear otra formación y se presenta en la televisión como director musical del cantante Andy Russell. Cuando regresa a Nueva York, ya en la década de los sesenta, se convierte en arreglista de figuras tan disímiles como La Lupe (They Call Me La Lupe), Cal Tjader (Along Comes Cal), Clark Terry (Spanish Rice), Count Basie (High Voltage), Gato Barbieri (Chapter Three: Viva Emiliano Zapata), Ringo Starr (Night and Day) y David Bowie (I Know It's Gonna Happen, Looking for Lester). Esta etapa se extiende hasta finales del siglo XX, aunque ya en el último tercio de la década de 1970, las big bands pasan a la historia para O'Farrill, y comienza a trabajar en el lucrativo campo de la música para anuncios publicitarios de televisión.

 

 

Entra la siguiente década, y Chico forma su propia orquesta. Mantiene un fuerte horario de trabajo. Para el 54 se arrima al jazzista Dizzy Gillespie y juntos realizan el famoso Manteca Suite. Regresa de nuevo a Cuba en el 56 e inmediatamente comienza a trabajar para las mejores empresas disqueras de la isla como Panart y RCA Victor, participando en aquellas famosas descargas que hicieron tanta historia. Realiza además una formidable grabación para el popular Cuarteto D’Aida. Esta producción es lanzada de nuevo en disco compacto por BMG durante la última década del siglo XX. En el 1958 el inquieto O'Farrill vuelve a mudarse, esta vez para México, y ahí su vida cambia radicalmente. Entra en un periodo de semi-retiro, aunque nunca deja de crear música. Allí compone su famosa Azteca Suite para el trompetista Art Farmer, y de nuevo hace historia.

 

 

Desde México Chico O’Farrill continúa escribiendo música para artistas y compositores tan diversos como Benny Moré, Bola de Nieve, Stan Kenton y La Lupe. Vive allí hasta el año 65, cuando decide regresar de nuevo a Nueva York. Su rol, principalmente es el de arreglista y no vuelve a grabar como director de orquesta hasta el 1995, debido a su colaboración con artistas de alta talla como Cal Tjader, Clark Terry, Gato Barbieri, Ringo Starr, David Bowie, Glenn Miller Orchestra, Mario Bauzá y Count Basie (laborando en las últimas once grabaciones del pianista). Durante un espacio de treinta años, aporta un tesoro musical en el campo del jazz afrocubano, siendo además responsable por varias obras sinfónicas que han recorrido todo el hemisferio. En el campo de la radio y la televisión, su nombre es asociado con un sinnúmero de anuncios comerciales, programas y películas.

 

 

Sin embargo, su inquietud lo lleva de nuevo al estudio de grabación, y en el 95 Milestone Records lanza su primer disco compacto Pure Emotion (Pura emoción), ganando el prestigioso premio GRAMMY. Su último disco llevó por titulo Heart Of a Legend (Corazón de una Leyenda) y contiene catorce fabulosos temas, una formidable orquesta de dieciocho profesores y un elenco de artistas internacionales, tales como Paquito D’Rivera, Freddy Cole, Alfredo “Chocolate” Armenteros, “Puntilla” Ríos, Arturo Sandoval, Gato Barbieri, Israel “Cachao” López y Carlos “Patato” Valdés. La participación de todos estos baluartes logró que este disco fuera uno de los mejores de su carrera. De los arreglos se encargó el propio maestro Chico y la dirección musical se la encargó a su hijo, Arturo O’farrill Jr., un formidable pianista y heredero del trono y la batuta.

 

 

Luego de su muerte el 27 de junio del 2001, la empresa lanzó otro disco más; Carambola, con música netamente cubana, para el deleite de los bailadores y de un sinnúmero de fanáticos y amigos del arquitecto del jazz latino.

 

 

En 2007, O'Farrill fundó la Afro Latin Jazz Alliance, conocida actualmente como Belongó. Esta organización sin fines de lucro se dedica a interpretar, difundir y preservar la música de toda América —con raíces africanas e indígenas— a través del jazz. Belongó produce la temporada anual de conciertos de la Afro Latin Jazz Orchestra en Nueva York y gestiona tanto las actuaciones semanales de la orquesta en el célebre club de jazz Birdland como sus presentaciones en todo el mundo. Sus programas educativos incluyen la Afro Latin Jazz Academy of Music (ALJAM), un programa de residencia en centros escolares que ofrece formación instrumental y de conjunto a escuelas públicas de la ciudad de Nueva York.

 

 

 

 


POR HUMBERTO MÁRQUEZ • @rumbertomarquez

 

ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO • @justoblancorui

#Jazz #Chico O’Farrill #Boleros #Cuba

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