02/08/26. La doctora María Eugenia Landaeta, jefa del Departamento de Microbiología, Parasitología y Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela (UCV), analiza los riesgos reales de transmisión, desmonta mitos sobre contagios por contacto con cadáveres y alerta contra el pánico infundido en redes sociales.
Hago un llamado a evitar la creación de pánico a través de redes sociales. La gente corre desesperada a los centros de salud a exigir vacunas que no necesita, sin estar expuesta ni ser vulnerable.
A diferencia del cono sur americano, donde la cepa Andes ha demostrado capacidad de propagación interpersonal, las variantes presentes en Venezuela carecen de evidencia científica que sustente el contagio entre humanos. El vector biológico y reservorio natural sigue circunscrito a roedores silvestres específicamente ratones de campo, cuyos fluidos corporales secos como orina, heces y saliva liberan partículas virales que se dispersan en el aire al ser perturbadas.
Entrevista con la Doctora María Eugenia Landaeta (UCV)
Doctora Landaeta, tras las tres muertes registradas en el estado Anzoátegui, existe una marcada psicosis colectiva. ¿Cómo debemos entender este brote desde la perspectiva científica?
Debemos partir de la calma manteniendo una rigurosa vigilancia epidemiológica. El hantavirus en Venezuela no es el mismo del sur del continente. Aquí no hay transmisión de persona a persona. Los sectores vulnerables son específicos: agricultores, ganaderos, veterinarios o personas expuestas a galpones y viviendas rurales cerradas que acumulan roedores. El contagio ocurre exclusivamente por inhalación de polvo contaminado con excretas del ratón de campo o por manipulación indebida sin protección.
¿Cuáles son los cuadros clínicos iniciales y cómo evoluciona la patología en el organismo?
La fase inicial simula cualquier virosis tropical: fiebre alta, mialgias intensas, cefalea, escalofríos y malestar gastrointestinal. Sin embargo, la gravedad radica en su progresión hacia el síndrome pulmonar por hantavirus SPH. Se genera una extravasación capilar masiva que culmina en edema pulmonar no cardiogénico e insuficiencia respiratoria aguda.
¿Qué medidas de precaución inmediatas dictamina la microbiología preventiva?
Evitar el barrido en seco en zonas sospechosas de roedores; se debe humedecer el área previamente con soluciones cloradas antes de limpiar. En labores rurales, usar calzado cerrado o botas de goma y guantes. Ventilar recintos cerrados por al menos 30 minutos antes de ingresar a realizar labores de limpieza y utilizar tapabocas.
Escenario sanitario post-sismo: La Guaira y centros de acopio
A más de un mes del doble sismo del 24 de junio, que golpeó con fuerza el estado La Guaira y zonas del eje central, la infraestructura de saneamiento básico colapsada incrementa la vulnerabilidad ambiental.
La alteración de tuberías de aguas servidas, la acumulación de escombros y la concentración de personas en campamentos temporales y centros de acopio crean un caldo de cultivo idóneo para la propagación de enfermedades bacterianas e hídricas.
Dra. María Eugenia Landaeta: "Nos preocupa de forma real el repunte de patologías como el dengue, la hepatitis A y la leptospirosis, patologías para las que desde ya debemos estar preparados, especialmente en La Guaira y en los refugios o centros de acopio improvisados. La leptospirosis, transmitida por la orina de roedores en aguas estancadas, alimentos empacados provenientes de depósitos y galpones y el lodo tras las lluvias y el movimiento de tierra, es un riesgo inminente. Debemos asegurar agua potable, saneamiento adecuado de excretas y control estricto de vectores y roedores en estas áreas colectivas para evitar epidemias secundarias".
Nos preocupa de forma real el repunte de patologías como el dengue, la hepatitis y la leptospirosis, patologías para las que desde ya debemos estar preparados, especialmente en La Guaira y en los refugios…
Mitos mortales: El manejo de fallecidos y la histeria por la vacunación
La tragedia sísmica ha venido acompañada de falsas creencias difundidas masivamente en plataformas digitales, generando desinformación sobre supuestas plagas emanadas de los cuerpos bajo los escombros.
Dra. María Eugenia Landaeta: "Es un mito completamente falso afirmar que los cuerpos de los fallecidos en un terremoto producen o contagian virus y enfermedades de tipo masivo. Un cadáver no transmite infecciones respiratorias ni hantavirus al ambiente por el simple hecho de estar allí. El riesgo sanitario real surge únicamente si esos cuerpos entran en contacto directo con fuentes de agua de consumo humano o son lanzados a corrientes de agua superficiales. El miedo irracional no ayuda en nada."
Asimismo, la especialista hizo un enfático llamado a la cordura institucional y social para frenar el pánico digital que provoca saturación en los centros asistenciales.
"Hago un llamado a evitar la creación de pánico a través de redes sociales. La gente corre desesperada a los centros de salud a exigir vacunas que no necesita, sin estar expuesta ni ser vulnerable. Esta histeria agota los inventarios biológicos y causa una escasez crítica de insumos para quienes verdaderamente los requieren de urgencia, como la vacuna toxoide tetánico, indispensable para los rescatistas y sobrevivientes extraídos directamente de entre los escombros y el pavimento fracturado".
“El éxito en la contención epidemiológica dentro de los refugios y centros de acopio depende de la rigurosidad en el almacenamiento y purificación del agua potable, el manejo higiénico de alimentos, las jornadas constantes de fumigación y el uso obligatorio de repelentes, junto con ropa ligera y de colores claros; medidas clave para bloquear la transmisión del dengue y la hepatitis”.
“En el fiel balance de la emergencia, las autoridades sanitarias recalcan que el cumplimiento estricto del protocolo de manejo hídrico que incluye el sellado hermético y la cloración de depósitos no es una simple norma operativa, sino la línea de defensa definitiva frente al colapso sanitario. La sincronización entre el control químico de vectores, el aseo sectorizado y la adopción de indumentaria protectora de manga larga y tonos claros disuade la presencia del Aedes Aegypti y frena los brotes diarreicos e infecciosos, demostrando que la dignidad y la vida en los espacios humanitarios se defienden con prevención activa y salubridad inquebrantable”. –Fueron las palabras de concienciación para la comunidad en general por pate de la científica e investigadora-.
POR OSMELY BOSCÁN • @osmelyboscan
FOTOGRAFÍAS MILENI NODA • @milenisimaa