08/10/26. La Vinotinto ofreció ante Corea del Sur un mejor funcionamiento colectivo a partir de la entrega del control del mediocampo a Cristian Cásseres. El mediocentro del Toulouse de Francia dio salida limpia, ordenó al equipo a partir del control del balón, lo empujó con la verticalidad de sus pases largos, y en defensa se multiplicó en las coberturas. Entregarle el bastón de mando al “Torito” es el primer gran acierto de Vizcarrondo, quien pone fin así al período de mediocampistas corajudos, de meter e interrumpir con el cuchillo entre los dientes, tipo Tomás Rincón y José “Brujo” Martínez, y recupera el toque, la movilidad y la inteligencia táctica para el sector medular.
Vizcarrondo primero está echando las bases de la defensa y allí el muro comienza a funcionar. Conseguir profundidad y contundencia en los avances es la tarea pendiente en los últimos ciclo...
El principal trabajo de un Director Técnico (DT) es colocar cada pieza en su lugar y Vizcarrondo esta vez acertó, quitando a Yangel Herrera la labor de organizar y dejándolo como segunda espada para acompañar al Torito, aunque de nuevo le faltó precisión para meter pases venenosos en ataque. Los buenos equipos se construyen de atrás hacia adelante.
Allí el DT está mostrando sus principales logros. La dupla Balbo-Mendoza sigue sumando puntos y se consolida por la izquierda, un sector que suele ser una calamidad. En estos dos partidos esa banda estuvo bien cubierta. Aramburu es ficha puesta por la derecha, pero todavía requiere de un socio por esa banda que está en obra limpia. La apuesta por Teo Quintero como central zurdo funcionó. Sacó nota alta por su firmeza en la zaga y atrevimiento para cruzar la cancha driblando y sumarse al ataque.
Cásseres es la nuez del juego de esta nueva Vinotinto. Con Telasco y David Martínez a su lado el equipo seguro tendrá más fluidez en el mediocampo para armar circuitos ofensivos con Mendoza, Kelsy, Ramírez y hasta Salomón Rondón que puede volver en futuras convocatorias. Lo más difícil para cualquier DT es pasar del orden defensivo a la contundencia en ataque. Contra Japón y Corea del Sur hubo algunos chispazos de lucidez para llegar al arco rival, pero sin continuidad. El fútbol progresivo de Vizcarrondo va paso a paso en este nuevo proceso.
Vizcarrondo primero está echando las bases de la defensa y allí el muro comienza a funcionar. Japón y Corea nunca avasallaron a la Vinotinto, y ante los nipones el resultado estuvo marcado por el arbitraje ramplón que omitió un penalazo contra Ramírez. Conseguir profundidad y contundencia en los avances es la tarea pendiente en los últimos ciclos, desde que Páez y Farías, por asociación, el primero; y balones detenidos, el segundo; afianzaron modelos que derivaron en triunfos. Es el trabajo que Vizcarrondo debe cumplir para que la Vinotinto progrese.

POR GERARDO BLANCO • gerarblanco65@gmail.com
ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO • @justoblancoru
