30/04/26.
Los filatélicos destiñen la Plaza Mayor de Madrid, en una de esas mañanas del mes de octubre que apenas mueven la cabeza al paso de una ráfaga.
Ellos circulan de un mesón a otro, evitando pisar a unos gusanos blancos que abundan por allí: los numismáticos.
Sus miradas revolotean sin prisa sobre esas alturas donde reposa la escama de las artes gráficas. Pican aquí y allá como pájaros en tiempo de sequía, y más tarde se llevan a sus casas, ocultas bajo los abrigos, dos o tres de esas pequeñas hojas con la cara de un general muerto, un monoplano destechado o una pose de yak de Mongolia con fondo de montañas nevadas.
El adicto las arrulla con el calor de su cuerpo, mientras las conduce a su cuarto, y espera poder meterlas en su cama muy pronto, aún vivas.
De: antología Mínima expresión, 2009
Salvador Garmendia Graterón (Barquisimeto, 1928 - Caracas, 2001)
Escritor y periodista venezolano considerado el mejor representante de la novela urbana de este país. La publicación de Los pequeños seres (1959), Los habitantes (1961) y Día de ceniza (1963) supuso la aparición en la narrativa venezolana de la temática de la alienación de los habitantes de las ciudades, ya iniciada por Guillermo Meneses, pero explorada en estas novelas con plena conciencia de que el mundo rural había sido destrozado irremediablemente. En este sentido, su obra puede ser vista como una empresa de demolición de los anteriores esquemas de la narrativa venezolana. Recibió importantes reconocimientos tales como el Premio Nacional de Literatura (1973), el Premio Juan Rulfo (México, 1973) y Dos Océanos (Francia, 1992).
ILUSTRACIÓN: MAIGUALIDA ESPINOZA