15/01/26. Han sido días tremendamente difíciles, dolorosos, de rabia, de incertidumbre. El día de los bombardeos estaba en mi casa, el aeropuerto de La Carlota queda a menos de un kilómetro de ella. Esa noche dormí tarde, como no suelo hacerlo. A las 2:00 am me despertó el ruido indescriptible de las ventanas de todo mi cuarto estremecerse. Me paré en vilo de la cama, corrí a buscar a mi esposo, justo en medio del pasillo sonó el primer estallido. No lo dudé ni un segundo: nos bombardean los gringos.
Gracias a todos los que han sido compañía y solidaridad en este momento. Gracias al mundo por sus manifestaciones y por denunciar lo ocurrido. Gracias a mi patria por su fortaleza y lucha. Gracias a nuestros líderes por su hidalguía, trabajo, empeño y fuerza.
En seguida se me activó el modo resolutivo. Luego hablaré más de eso. Fueron tres explosiones muy fuertes, muy cerca de casa.
Eran exactamente las 5:15 am cuando tomé el bolígrafo y mi diario y comencé a escribir, me fue urgente la necesidad de testimoniar, de denunciar y al mismo tiempo de sacar dentro de mí todo eso que estábamos viviendo. No he dejado de escribir sobre el hecho en todos estos días.
Ayer volví a la lectura, con este maravilloso libro de mi profe de taller de narrativa Vicente Battista, ganador del Premio Internacional Rómulo Gallegos El simulacro de los espejos. Leí el primer capítulo, te deja en vilo, con un gran manejo de la intriga y del suspenso, con muchas preguntas, luego contaré más también.
Ayer volví a la lectura porque estaba sobrecargada, necesitaba ir a ese espacio seguro que han sido siempre los libros para mí.
Esta pequeña nota es, además de una fe de vida y un testimonio, el relato de cómo la literatura puede salvarnos de la ignominia. Cómo puede acompañarnos, ponernos una mano en el hombro. Resguardarnos. Cómo puede testimoniar y denunciar lo vil, cómo puede ser exorcismo y contra todo mal.
Ayer y hoy he estado un poco mejor, aunque aún no recuperada por completo del shock. Supongo serán unos días así.
Gracias a todos los que han sido compañía y solidaridad en este momento. Gracias al mundo por sus manifestaciones y por denunciar lo ocurrido. Gracias a mi patria por su fortaleza y lucha. Gracias a nuestros líderes por su hidalguía, trabajo, empeño y fuerza.

Publicado originalmente en: https://www.instagram.com/p/DTOOmASDyXY/?igsh=ZHBxMWQ3b2Z3Y2x5
POR MARÍA JOSÉ ESCOBAR • @marijo_escobarg
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta