EpaleCCS
EpaleCCS
EpaleCCS
EpaleCCS
  • Inicio
  • Cuentos
  • Minimanual
  • Agenda Cultural
  • Música
    • Boleros que curan el alma
    • Bitácora sonora
    • Música en acción
  • Caracas
    • Cuéntame Caracas
    • Almanimal
    • Caminándola
    • Ciudad
    • En foco
    • Laguna de babel
    • La vida es juego
    • Pichones de Sibarita
    • Trama cotidiana
    • Trota CCS
  • Soberanías Sexuales
  • Miradas
    • Bajo la lupa
    • Crónicas gráficas del patrimonio
    • Envejecer y seguir siendo
    • Falsas Memorias
    • Miradas
    • Séptima morada
    • Tetas por el cuidado de la vida
    • Visiones Liberadoras
  • Entrevistas
    • Antroponautas
    • Entrevistas
  • Mitos
  • Literato
    • Mejor ni te cuento
    • Préstamo circulante
    • Son tres párrafos
  • La Revista
    • Somos
    • Columnistas
Puedes buscar por Título de la noticia
Inserte el Título

Caminándola de repente

19/03/26.  Es verdad que cuando pasa, sucede así, de repente; pero al querer (dícese así también, por el afecto y esas cosas) contarlo, o cronicarlo, como decía Earle, aparece el lugar común. 

 

 

...sigue caminando. “Y esta crónica, y aquella, y aquella otra”, pregunto mientras troto para alcanzarla. Con una serenidad que se parece a ella...

 

 

De repente, o ni tan de repente, dejé de trabajar en el restaurant. De repente me encontré a la profesora Mirla Alcibíades en la esquina de Gradillas. Antes, a Sandino Primera; antes, y todos estos antes son después del 3 de enero, a Aldemaro Barrios. Después, hoy, a Gustavo Villapol, pero en la redacción. Cuando esto se publique, de repente, habré visto otra vez a este o aquella. Entre Gradillas y San Jacinto, se dice, camina todo el mundo. 

 

 

 

Un señor, en la plaza, leía El Correo del Orinoco. Era el único con el periódico en las manos. Ernesto Villegas, en la Librería del Sur, escuchaba la voz del cronista que le decía esto y lo otro y que hay que imprimir porque hay que alejarse de las pantallas y porque el papel prensa aguanta que jode en el tiempo y que sirve también para esto y lo otro. El ministro y exdirector de aquel impreso de 150 mil ejemplares diarios le escuchaba mientras miraba libros. Era la librería que está en el Teresa Carreño, donde también, a veces, ando cazando a Mosquito, pero eso es otra historia.

 

 

 

En las manos

 

 

La librería Historia, de uno de los hermanos Castellanos, ya no está. En su lugar, otra peluquería. Centro histórico de Caracas. Esquina de Gradillas. Salto al pasado, para no usar flashback, vuelta al presente, porque la inteligencia artificial (IA) hace lo que le pides, si se lo pides bien, bien y rápido, otra analepsis, precisamente por el conocimiento, la IA y las ganas de enredarlo todo, para que se pierdan y dejen de leer o relean o me manden al carajo. El caso es que estamos otra vez en Gradillas y allí, de repente, apareció Mirla Alcibíades, profesora, investigadora, historiadora, maestra. Activa, caminando la crónica, señala aquí y en otra parte, porque la tentación de poner aquí y allá es grande. Las tentaciones son cosas de cada quien, pero esto no es un ensayo. De repente, aparece un escritor, otro, acompañado de su maestro de yoga.

 

 

Caminar con un escritor con maestro de yoga es otra cosa. Otra columna.

 

 

Alcibíades sigue señalando. Estamos en el Archivo Histórico de Miraflores. Hay una copia de la proclama del presidente Cipriano Castro, en 1902, “La planta insolente del extranjero…”; hay sillas presidenciales de distintas épocas y, por supuesto, distintos presidentes. La edificación, inaugurada en 1911, es antisísmica y antiincendios. “Ignífugo”, me dice la profesora, que guía allá adentro como si caminara por allá, donde queda el último muro de piedras de esta Caracas del año dos mil ventiseis, y déjemelo así en letras, señora correctora, por favor. La profesora, esta, porque si de profesoras hablamos, escritoras, investigadoras, en cualquier esquina de Caracas usted viene y se encuentra con una y otra y otra más. Anabel Díaz Aché y Helena Salcedo, por ejemplo, se la pasan estudiando en el Centro de Saberes Africanos; Beatriz Aiffil organiza esto y lo otro y también le queda tiempo para leer. 

 

 

“La primera crónica (dijo algo más antes de la afirmación, pero lo suprimo porque bueno, ajá, pienso ponerlo después) que se escribió en Caracas fue en 1839”. 

 

 

La miro y ella sigue caminando. “Y esta crónica, y aquella, y aquella otra”, pregunto mientras troto para alcanzarla. Con una serenidad que se parece a ella, la profesora, como soplando, reduce con argumentos toda la ignorancia del género. Cronistas de la calle, ya es hora de dejar de hablar tanta pendejada. 

 

 

 

"Estamos en el Archivo Histórico de Miraflores... La edificación, inaugurada en 1911"

 

 

 

Los guaros 

 

 

Mirla Alcibíades dictará, a partir de la semana que viene y por cuatro o cinco viernes, un taller de crónicas. La crónica de ese taller es algo que. 

 

 

Y yo mismo soy.

 

 

Mientras, o de repente, uno de los guaros apareció. Ya sin número, porque luego del 3 de enero todo cambió, está cambiando y etcétera, los guaros que nos ocupan, o que pretenden ocupar nuestro territorio, que también es de ellos, pero de aquellos no, y por lo tanto, otro etcétera, este guaro que era el tres, o el cuatro (era el larense, o lareño, que se decía peor tratado por esta ciudad), ahora habla distinto. El mismo tono, pero otra paz. Otra. El guaro uno, el de primero sin cámara y ahora con, intentó llegar pero no pasó de Egipto. Desde el Hospital Militar hasta el Cuartel de la Montaña, Evo Morales y Mahmud Ahmadineyad también la caminaron. Salto al pasado, de repente.

 

 

Otro guaro que no es tanto, sigue diciendo por ahí que devolverse es más lejos que seguir. De repente, pasamos por la plaza Lina Ron. 

 

 

 

"El mismo tono, pero otra paz."

 

 

 


POR GUSTAVO MÉRIDA • @gusmerida1 

 

FOTOGRAFÍA NATHAN RAMÍREZ • @nathanfoto_art

#Crónica #Caracas #Memoria #Historia

Compartir

Noticias Relacionadas

Los guaros

  • 06/07/2023

Caminándola palanquina

  • 04/04/2025

El puente

  • 06/06/2023

Luciérnagas del Yagé

  • 03/08/2023
Ta fino

Mancheta

Es inaceptable
Ubicación
  • Esquina de San Jacinto, Edificio Gradillas “C”, piso 1, Caracas 1010, Distrito Capital
  • 0212-3268703
Enlaces
  • Cuentos
  • Minimanual
  • Agenda Cultural
  • Boleros que curan el alma
  • Bitácora sonora
  • Música en acción
  • Ciudad
Enlaces
  • Soberanías Sexuales
  • Bajo la lupa
  • Antroponautas
  • Entrevistas
  • Mitos
  • Mejor ni te cuento
  • Préstamo circulante
Galería ¡CARACAS VIVA!
© 2022 ÉPALECCS | al ritmo de la ciudad