12/03/26. Aquel loco divino estaba comenzando a manosear la vanguardia musical de tiempos que apenas se medio vislumbraban. El jazz y el mambo se dejaban colar en su música, su admiración por Benny Goodman que fue tanta que, según su querida enfermera, ella fue quien le puso el nombre de Benny Moré. No puedo obviar el consabido cuento, a la hora de quedarse en México, cuando le dice Rafael Cueto: “Recuerda que en México le dicen Bartolo a los burros. Quédate, pero cámbiate el nombre”, “Cuando Juana Bocanegra, la enfermera de Querétaro, asistió al último Festival Internacional Benny Moré, contó la historia de la siguiente manera: 'Como le gustaba mucho la música de Benny Goodman y yo sabía que iba a ser un gran artista, decidí combinar lo de Benny con el Moré '”.
...los sones montunos interpretados por el Benny ... volvían a cantar a "patrias chicas" y a costumbres campesinas así como aquellos que maravillaron a Carpentier y su generación...
Fue precisamente, Rafael Cueto, el guitarrista de Matamoros, “quien, en audiciones hogareñas junto a un viejo fonógrafo, puso en las manos de Bartolomé Maximiliano Moré el primer disco de una banda norteamericana de swing. Así, con ese signo de duda posible, lo comenta el musicólogo José Reyes Fortún, al glosar el posible primer contacto de Benny Moré con la música de la norteamérica de los años cuarenta, aquella 'atractiva y contrastante base armónica mostrada por las agrupaciones de Chick Webb, Artie Shaw, Count Basie, Cab Calloway, Benny Goodman, Glenn Miller y Duke Ellington', sin duda, agrupaciones musicales que conmovieron de manera positiva una sensibilidad musical como la de Bartolomé Maximiliano Moré.” Y ahí fue, como diría Cheo Feliciano, cuando se soltaron los caballos.
Pedro Jesús Herrera Echavarría, un nuevo amigo de 88 años, que ubiqué en Facebook, al fragor de una investigación, reseña de Benny: “En cuanto a los soneros, para él los tres mejores eran: Tito Gómez, Miguelito Cuní y Roberto Faz. De los músicos extranjeros tenía una fascinación especial por la Orquesta de Glenn Miller. Cuando visitaba mi casa me hacía que le pusiera la colección que yo tenía del músico norteamericano. Agrega otros elementos musicales de Bartolomé: Él se crío en el Casino de los Congos, en la Guinera, aprendió el son, la guaracha y ejecutar la macuta, el insundi, el tambor yuka, cantaba los cantos yoruba y bailaba a la perfección. También reporta a Enrique Benítez, integrante de la Orquesta y amigo de toda la vida del Benny, quien relató: Éramos como familia. Cuando empezamos en la música, él rayaba un poquito el tres. Yo le enseñé la guitarra. Al principio yo improvisaba y él no. Pero se me fue adelante en todo. Le desperté el arte de la improvisación y se me fue adelante en improvisar”.
La composición magistral de sus temas fue otro de sus grandes atributos, esa capacidad de mezclar la jazzband y el son montuno. Con el bagaje del mambo, que nunca se supo si lo trajo de Pérez Prado o fue el quién se lo llevó, porque Benny Moré era y es un genio, y ahí es donde Adriana Orejuela sigue siendo certera: “En contraste, los sones montunos interpretados por el Benny, ya fueran propios o ajenos, volvían a cantar a "patrias chicas" y a costumbres campesinas así como aquellos que maravillaron a Carpentier y su generación en La Habana de los años veinte. Es decir, eran hasta cierto punto "inofensivos" y por tanto con mayores posibilidades de ser aceptados. Ramón Cabrera, compositor de buena parte del repertorio sonero del Benny, declaró en 1982: "Yo soy oriental y muy regionalista en el buen sentido de la palabra (...) Benny sentía como yo lo campesino [...] supo darle el sabor auténtico, el sabor campesino que mis obras tenían". Que Manzanillo, Santiago de Cuba, Guantánamo o Palma Soriano, sirvan de ejemplo.
Ramón Pavón Argote conocido en el mundo musical por el seudónimo de Ramón Cabrera es considerado el pintor musical de las ciudades de la mayor de las Antillas, reafirmando tal calificativo en obras como: La voz de Baraguá situando sus creaciones Oriente querido, Baracoa, Banes y Santiaguera entre los grandes éxitos de Tito Gómez con la Orquesta Riverside, dedicadas a los poblados de Cuba. Ramón fue amigo de Celia Cruz, las malas lenguas dicen que la pretendía, o al menos es lo que aparece en la serie de Netflix, en cualquier caso esos afectos le inspiran a componer para ella la canción Tu voz, grabada por primera vez en el año 1952 con la Sonora Matancera. En Radio Café Atlántico “Dicen algunos que Ramón Cabrera aparte de quedar fascinado por la voz de Celia, también estuvo enamorado, pero Celia no le correspondió. Incluso se dice que ella inicialmente no quería cantarla, pues no quería tener ninguna clase de vínculo con el pianista y compositor, y que fue obligada a cantarla”.
El repertorio de Cabrera, con más de cien piezas musicales que incluye boleros como Provocadora, No quiero verte más, Abusadora, Que Mala eres, Te engañaste corazón, el cha cha cha Esperanza, que en la segunda mitad del siglo XX conquistó a Europa, América, Asia, llegando esta melodía hasta Japón, y además fue interpretada por multitud de artistas, desde Antonio Machín, Pepe Olmos con la Orquesta Aragón, Los Socios del Ritmo, Emilio Moro, Los Tamara, Javi Cantero, Enrique Montoya, Pedrito Rico, Luis Mariano, Los Españoles, Orquesta Enrique Jorrín, Roberto Algana (a ritmo de tango), Aris San y el canario Víctor Rodríguez, hasta Charles Aznavour y la Orquesta del Sol, o de protesta como No le llames Salsa a mi Son, que no alcanzó a cantar el Benny porque murió en el 63, cuando la salsa todavía, estaba incubándose, y que Cabrera lo sobrevivió, treinta años más tarde, hasta el 93.
De la pluma del Benny quedan imborrables, Santa Isabel de Las Lajas, Mi saoco, sones engrandecidos por obra y gracia de un enorme sabor cubano a la hora de trabajar la jazzband. Acerca de esto último, se hace necesario nuevamente recurrir a Leonardo Acosta: "Benny volvió a una concepción más tradicional, si se quiere, de la jazzband, tanto en su formato como en las orquestaciones, y si en estas se refleja la influencia del mambo, lo que predomina es el son montuno".

POR HUMBERTO MÁRQUEZ • @rumbertomarquez
ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO • @justoblancorui