12/03/26. La cada vez mayor necesidad de inmediatez informativa ha convertido las redes sociales en las fuentes primarias de información en tiempo real y la forma más importante de comprometerse con la comunidad.
...las redes sociales marcan la agenda informativa sobre los sucesos diarios... Esta realidad pone en evidencia la necesidad de reforzar la educación en materia de consumo informativo...
Si bien es cierto que ante tanto flujo de información y necesidad de inmediatez por parte de la audiencia digital, el crear un calendario de redes sociales ahorra tiempo al momento de ordenar los contenidos, publicarlos durante un período determinado, te prepara para eventos futuros y te mantiene alineado con las tendencias, también es cierto que dichos calendarios de Facebook y otras redes sociales impactan la realidad informativa al sistematizar la información, arriesgándose a banalizar temas importantes y de interés social al convertirlos en rutinas mecánicas.
Este tipo de calendario funciona como uno tradicional con el objetivo de ahorrar tiempo definiendo y priorizando las tareas pero a la vez configura la difusión de la información, el debate público y los movimientos sociales.
Una presencia efectiva en las redes sociales requiere un esfuerzo concertado en el que se es intencional sobre qué, dónde, cuándo y con qué frecuencia publicar, reduciendo los mensajes que son importantes a imágenes de ocasión generando a su vez una fuerte conciencia sobre los algoritmos y la creación de “burbujas informativas” que limitan la diversidad de noticias y hasta de perspectivas.
El calendario editorial de Facebook el cual consta de una planificación estructurada y temática a menudo colisiona con la realidad informativa, que es inmediata y noticiosa. Mientras el calendario busca consistencia y engagement programado, el periodismo real exige inmediatez al minuto priorizando la cobertura de hechos espontáneos sobre el contenido preprogramado de las redes sociales.
Según encuesta, el 90 % de los habitantes del área metropolitana de Caracas coincidieron que las redes sociales marcan la agenda informativa sobre los sucesos diarios mientras que no se hizo referencia alguna sobre el uso de los medios tradicionales o analógicos. Este escenario demuestra la vulnerabilidad del venezolano en materia de información en un contexto polarizado.
Esta realidad pone en evidencia la necesidad de reforzar la educación en materia de consumo informativo, para generar un usuario consciente y crítico del material que se le ofrece a través de las distintas plataformas digitales, que tenga la capacidad de distinguir un contenido falso, uno manipulado y pueda identificar las intenciones tras esa información. Es evidente, que las redes sociales –principal fuente informativa del venezolano- son el próximo espacio a fiscalizar.

POR OSMELY BOSCÁN • @osmelyboscan
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta