01/05/26.
1.
cuando en las casas empiezan a sobrar los muebles y las cosas es porque un final se aproxima, que algo que sirvió sea ya un estorbo o el símbolo de una inutilidad refleja que la vida marcha ya en otra parte. no corresponde acá evaluar si para bien o para mal, si justo o injusto, si eso es mejor o peor. hablamos, sí, de lo que fue y ya no es.
2.
georges didi-huberman nos recuerda que nosotros, nosotras, ellos y ellas, no somos los únicos que miramos, en este caso a las cosas, o la cosa, sino que también las cosas, o la cosa, nos mira. somos observadores y también observables, no solamente por nuestros semejantes, también por las cosas.
3.
ayer me desprendí de un pequeño mueble que había comprado con mi padre, Horst Wolfgang Wisotzki Wenzel, hace más de cuarenta años. sin mi padre, fallecido ya hace muchos años, el mueble fue a suplir las necesidades de mi amigo Héctor que lo necesitaba. El mueble, mientras era cargado en la camioneta, me miró. tanto para él como para mí era una nueva muerte, pequeñita, de Horst, mía y de él. al día siguiente, mi amigo, feliz, me envió una imagen del mueble, restaurado, limpio, pulido, hermoso. yo, que no creo en renacimientos, sentí que el mueble había renacido en otro espacio, en otro aliento, en otra esperanza, y supe que de eso se trata.

POR RUBÉN WISOTZKI • @rubenwisitzki
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta