19/06/26. El cine colombiano nos regala en Un Poeta una auténtica joya de la tragicomedia. Dirigida por Simón Mesa Soto y aclamada a nivel internacional, esta obra nos muestra a un protagonista que, huyendo del fracaso, busca redimirse apadrinando el talento de su joven alumna en Medellín, demostrando que vale la pena verla por su profunda humanidad y humor negro.
… Tras conquistar el Premio del Jurado en el Festival de Cannes, la tragicomedia Un Poeta redefine el cine latinoamericano alejándose de los estereotipos de la violencia…
Un antihéroe entrañable frente al espejo
La historia sigue a Óscar Restrepo, un hombre de mediana edad atrapado en el cliché del poeta maldito, desempleado, divorciado y con un talento estancado que intenta compensar con mucha bohemia y tragos. En su intento por salir de la penumbra, consigue trabajo como profesor y descubre el talento innato de Yurlady, una adolescente de origen humilde. Al intentar convertirla en una gran escritora, Óscar se enfrenta a sus propias frustraciones y a una serie de decisiones hilarantes y desastrosas.
El origen de la obra: El pánico al fracaso
La inspiración de Un poeta brotó directamente de un momento de profunda crisis existencial para Mesa Soto. Durante el aislamiento de la pandemia, el cineasta se enfrentó al dilema de si debía seguir filmando o abandonar la industria para dedicarse por completo a la docencia.
"Me imaginé como un profesor de sesenta años que de joven ganó una Palma de Oro", explicó el director en declaraciones a la prensa, aludiendo de manera irónica a su propio hito con el cortometraje Leidi en 2014. El largometraje nació entonces como un exorcismo frente a ese pánico. El director prefirió retratar la bohemia de Medellín y el "mundillo" de la literatura local para dar vida a Óscar Restrepo, un escritor alcohólico y estancado de cincuenta y cuatro años que vive bajo la sombra de un éxito juvenil que jamás se repitió.
El fenómeno de la redención tragicómica
Un poeta huye de los clichés del artista torturado idealizado. La historia toma rumbo cuando este cansado maestro de rimas decide ser mentor de Yurlady interpretada por Rebeca Andrade, una adolescente con talento natural de un entorno humilde.
A través de esta relación de maestro y alumna, la producción entrelaza la comedia amarga con la desdicha diaria. Se consolida así como un éxito de taquilla en Colombia y un estandarte de la cinematografía nacional contemporánea.
De las aulas al plató: El descubrimiento de Ubeimar Ríos
La autenticidad que la crítica elogió en el filme se debe, en gran medida, a la interpretación del personaje principal. En un giro idéntico a las dinámicas del neorrealismo, el rol recayó sobre Ubeimar Ríos, un profesor real de Medellín ajeno por completo al cine y a las cámaras.
El equipo de audiciones dio con Ríos tras una exhaustiva búsqueda de perfiles que lograran transmitir la pesadumbre del protagonista. Su nula formación dramática inicial se convirtió en su principal fortaleza para encarnar la incomodidad y humanidad de Óscar. Ríos logró dotar al personaje de una mezcla desgarradora de orgullo literario y vulnerabilidad real en pantalla.
Por qué deberíamos verla
- Una reflexión sobre el éxito y el fracaso: La cinta plantea dilemas universales, como el peso de las expectativas ajenas y preguntarnos si estamos viviendo la vida que realmente queremos.
- Actuaciones memorables: Protagonizada por Ubeimar Ríos, un profesor de filosofía en la vida real que jamás había actuado. Su interpretación le ha valido el reconocimiento y nominaciones internacionales.
- Prestigio global: La cinta brilló en festivales de primera línea incluyendo el Festival de Cannes y fue la gran apuesta de Colombia para los premios Óscar y Goya.
- Humor latinoamericano: Lejos de la solemnidad, Un Poeta utiliza la sátira social y la comedia negra para reírnos de nuestros propios estereotipos culturales.
…Entre la bohemia, el alcoholismo y la frustración, la multipremiada cinta de Simón Mesa retrata con humor negro el desencanto del arte en las calles de Medellín…
Es un retrato íntimo que no romantiza la creación artística, sino que la acerca a la realidad cotidiana. Su valor radica en su capacidad de conmovernos y hacernos reír de las caídas, convirtiéndola en una obra imprescindible para cualquier amante del buen cine latinoamericano.
El remake: ¿Supervivencia del cine independiente del sur?
El anuncio de un remake estadounidense de Un Poeta reaviva una discusión incómoda sobre la incapacidad de la industria norteamericana para asimilar el cine en su idioma original.
Para la mayoría esta decisión en lugar de potenciar la obra original en salas angloparlantes, la maquinaria prefiere reciclar una narrativa ajena, arriesgando diluir la riqueza moral y el humor negro que consagraron a la cinta original como una joya única del cine latinoamericano contemporáneo.
A pesar del escepticismo en redes sociales, el proyecto liderado por el director Nathan Silver y el productor Said Ben Said cuenta con el respaldo financiero y moral del propio creador colombiano. Para Simón Mesa, la transacción representa recursos para futuros proyectos y una vía de visibilidad en la competitiva industria global y no una dinámica de supervivencia como muchos afirman.
El director de cine colombiano Mesa Soto, ha defendido públicamente la venta de los derechos de su aclamada película. Ante las críticas en redes sociales por permitir una adaptación estadounidense en inglés, Mesa Soto aclaró de forma directa en declaraciones para The Hollywood Reporter que “la transacción no demerita la obra original, sino que es una decisión pragmática y estratégica”.
Queda ver si esta nueva versión, que perfila a figuras de la talla de Bill Murray, logrará conservar la honestidad del antihéroe original o si terminará convertida en una adaptación genérica incapaz de replicar la sutil genialidad de la obra paisa.

POR OSMELY BOSCÁN • @osmelyboscan
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta