17/07/26. En medio del dolor, el llanto y el luto por el doble sismo que también acabó con la vida de atletas y dirigentes, el deporte venezolano ha tenido que sacar valor desde la profundidad de las entrañas para afrontar con una pena en el alma las ineludibles competencias internacionales que llaman a la puerta.
...el deporte nacional tendrá que emerger en medio del dolor...
La ruta clasificatoria a los Juegos Parapananericanos de Lima 2027 y los Paralímpicos de Los Ángeles 2028 hacía obligatorio que los paratletas nacionales asistieran a los Parasuramericanos de Valledupar, Colombia, apenas unos días después de que los habitantes de Caracas y La Guaira fueran las principales víctimas del estremecimiento de tierra que liberó años de energía acumulada en sus fallas tectónicas.
Y allí están nuestros paratletas, mostrando en tierras colombianas la acostumbrada resiliencia de los venezolanos para sobreponerse a las mayores dificultades y seguir construyendo sueños, a punta de las medallas doradas de Richard Espinoza, Andrés Díaz, Clara Fuentes, Yoices Henríquez y tantos otros que están dedicado su actuación a cada una de las víctimas de la tragedia.
También la pesas sacaron coraje para acudir al Campeonato Mundial Juvenil de Cali, donde Venezuela exhibió de nuevo el talento inagotable en esta disciplina, mediante el triplete dorado conquistado por la apureña Lidysmar Aparicio, quien repitió el título ganado en la cita anterior de Lima, Perú 2025.
Esta misma semana la selección femenina de softbol, comandada en la cueva por las legendarias María Soto y Denisse Fuenmayor, intentarán repetir la hazaña de clasificar por décima vez en su historia a la fase final de la Copa Mundial de esta disciplina, a disputarse en 2027 en Australia.
No será fácil conquistar uno de los dos cupos mundiales que reparte el clasificatorio de Lima, Perú, porque en la liguilla participan Japón, actual campeón y con cuatro títulos mundiales femeninos en su palmarés, y Puerto Rico, otra de las candidatas a ganar un boleto, por su plantilla llena de jugadoras formadas en las universidades de Estados Unidos.
Pero Venezuela cuenta con una nómina decidida, repleta de nuevas figuras que quieren volver a los días de glorias del softbol femenino nacional, cuando en 2008 clasificó por primera vez a unos Juegos Olímpicos, en Beijing, lideradas por Soto y Fuenmayor, y un año después quedó quinta en el histórico Mundial de Caracas.
También el deporte nacional tendrá que emerger en medio del dolor para asistir a los venideros Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, República Dominicana, donde intentará superar el cuarto lugar de San Salvador 2023 para meterse en el podio de los mejores países de la competencia regional.

POR GERARDO BLANCO • gerarblanco65@gmail.com
ILUSTRACIÓN JUSTO BLANCO • @justoblancoru