23/10/26. El 18 de octubre, los centros electorales de la parroquia La Candelaria se llenaron de planillas, papelógrafos y propuestas que las comunidades discutieron semanas, incluso meses, antes de la Consulta Popular Nacional que se haría en el segundo trimestre del año; sin embargo, interrumpido por el doblete sísmico del pasado 24 de junio, lo que cambió el panorama de las consultas.
La Segunda Consulta Popular Nacional incorporó por primera vez a 428 juntas de condominio, junto a los 5.418 circuitos comunales... es decir, 48 mil consejos comunales, que eligieron un total de 5.418 proyectos...
En la Base de Misiones Santo José Gregorio Hernández inició mi recorrido, donde me encontré con Elizabeth Navarro quien es organizadora comunal de la parroquia. Pertenece a la Comuna Candelaria Heroica, pero su mirada abarca también Sarría Rebelde y el Circuito Comunal 3, “que arranca después del Sambil hacia arriba”, me explicó.
Como muchas mujeres en el país, Elizabeth lleva años haciendo el trabajo de organización en la comunidad. Me contó que en esta etapa, la iniciativa de incluir a las juntas del condominio para que tengan la oportunidad de aprobar un proyecto comunitario, fue una propuesta de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Medidas coercitivas unilaterales movieron estructuras sociales
Cinco juntas de condominio se sumaron en La Candelaria, algo que antes no ocurría con esta fuerza. Elizabeth detalló que el doblete sísmico causó mucho daño en edificios locales. Pero, hay algo que empeoró la situación de todos y todas por igual.
Porque si bien La Candelaria es una de las parroquias comerciales de Caracas, también posee zonas populares como Sarría. Pero sin distinción toda la población recibió un golpe. “Las medidas coercitivas unilaterales han mermado el bolsillo y la condición económica de muchas familias”, dijo Elizabeth.
“Hay edificios que estaban muy bien arreglados, muy bien conservados, pero el doblete sísmico perturbó la infraestructura. Entonces tenemos juntas de condominio que se vieron en la necesidad de sumarse a las consultas porque no tienen la condición económica. Hay apartamentos que tienen años sin pagar condominio”, aseguró mi interlocutora.
“Nos vimos como unos iguales en el terreno”
Lo que siguió se define como una lección de política concreta, así como de democracia participativa y protagónica y eliminación de barreras sociales. Elizabeth narró que las juntas de condominio y los consejos comunales “se vieron como unos iguales en el terreno, discutiendo”. Participaron en asambleas populares, decidiendo qué proyectos se votarían en esta segunda jornada de Consulta Popular Nacional.
Muchos edificios forman parte de consejos comunales y a la vez tienen su propia junta. “Ahí no nos veíamos diferentes, sino que en el mismo terreno todos estábamos luchando por lo mismo”, acotó.
La única diferencia es que los consejos comunales ya venían definiendo propuestas desde antes de los sismos. Las juntas de condominio se incorporaron con otras necesidades. En la comuna, por ejemplo, se plantearon el arreglo del embalse, lo que significa el paseo a Anauco. “En las juntas, en cambio, hablan de los ascensores, de las bombas de agua, de la mampostería que el sismo dejó en el suelo”, afirmó Navarro.
“No hay contradicción: hay convivencia de agendas", concluyó Elizabeth.
Marianela Aguilar: “Un granito de arena hace la montaña”
A pocas cuadras, en un centro electoral instalado en Centro Parque Caracas, me encontré a Marianela Aguilar, vicepresidenta de la Junta de Condominios de la Torre B del mencionado conjunto residencial que pertenece a la Comuna Candelaria Heroica. Representa a seis torres: A, B, C, D, E y F. Las seis serán beneficiadas con el proyecto ganador de la consulta.
“La comunidad reaccionó favorablemente, están muy contentos con este proyecto porque ven en esto una posible solución a los problemas que tenemos todas las juntas de condominio”, dijo, acontando que “un granito de arena hace la montaña”.
Al igual que en los consejos comunales, la organización de los residentes de los edificios fue la prioridad. Las reuniones previas, las asambleas comunitarias, las convocatorias y el debate hicieron posible la participación y alcance de los objetivos: dos proyectos ganadores.
Pero hay algo que no metieron en el proyecto, y cuando me lo contó entendí la magnitud de lo que viven. Las torres A y B son etiqueta roja por daños de los sismos. Están encima del colegio Dora Burgueño, donde hay cuatro ménsulas afectadas que sostienen la loza de la terraza. Esas mismas cuatro están en los estacionamientos, en los niveles E2 y C. “Meterse con eso es demasiado dinero. Preferimos que sea la alcaldesa, cuando le toque venir al colegio, que decida cómo nos van a reparar”, señaló Marianela.
Hay más de cien apartamentos afectados en las seis torres. Aun así, eligieron lo viable, la reparación de las bombas que benefician a cientos de familias. Lo que mejora un servicio básico sin asfixiar más el recibo de la junta.
Las que sostienen la fuerza
Salgo de La Candelaria pensando en lo que vi. Dos mujeres, dos perspectivas, diferentes espacios, la misma lógica: organizar, mediar, sumar, convocar, anotar, acompañar. Elizabeth narrando la unidad y la construcción de una consulta entre consejos comunales y juntas de condominio para que nadie quede fuera. Marianela respaldando esta iniciativa que permite a quienes se sentían excluidos elegir su proyecto y ser beneficiarios de un proceso protagónico.
La Segunda Consulta Popular Nacional incorporó por primera vez a 428 juntas de condominio, junto a los 5.418 circuitos comunales y comunas participantes, es decir, 48 mil consejos comunales, que eligieron un total de 5.418 proyectos ganadores seleccionados de entre más de 37.205 propuestas postuladas a nivel nacional.
La comuna, la junta de condominio, el circuito, el centro electoral en todo el país reunieron a mujeres y hombres en los espacios de participación comunal tanto en Caracas, como en los rincones más profundos de nuestra patria, haciendo un homenaje a los catorce años del Golpe de Timón donde el comandante Chávez dijo aquella célebres palabras “Comuna o nada”.
POR SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz
FOTOGRAFÍA JUSTO BLANCO RUIZ • @justoblancoruiz / SARAH ESPINOZA MÁRQUEZ • @sarah.spnz
