22/10/26. Petra Costa, cineasta brasileña, nos muestra un documental político y una obra que incomoda y deslumbra a partes iguales. Realizó Al filo de la democracia (2019), donde retrató el ascenso de Jair Bolsonaro. La cineasta regresa con Apocalipsis en los trópicos (Apocalipse nos Trópicos, 2024), estrenada en Netflix y ganadora del Premio Platino Xcaret 2026 a Mejor Documental. Esta vez, el foco no está en el político, sino en la maquinaria teológica que lo sostuvo.
Apocalipsis en los trópicos advierte sobre Brasil, pero es un espejo para toda América Latina y el mundo: una radiografía de cómo la fe, cuando se convierte en arma política, puede poner en jaque la democracia.
El documental arranca con una escena que me parece sacada de una distopía: miembros evangélicos del Congreso de Brasil se toman de las manos en el hemiciclo para orar por el impeachment de Dilma Rousseff y su gobierno "demoníaco". Esa imagen, filmada durante la producción de su documental anterior, se convierte en el punto de partida de una investigación que explora, cómo el evangelismo pasó de ser una minoría religiosa a una fuerza política decisiva. Según Costa, hace cuatro décadas los evangélicos representaban el 5% de la población brasileña; hoy superan el 30%.
El hilo conductor es Silas Malafaia, un predicador que tiene un programa televisivo y aliado visible de Bolsonaro. Costa lo sigue en su jet privado, en su casa, y lo retrata como un «kingmaker» que ayudó a construir el ascenso del expresidente. A través de su figura, el documental desmenuza la "teología del dominio", una corriente que sostiene que los cristianos deben controlar todas las esferas de la sociedad, incluidos los tres poderes del Estado.
Pero la pieza más perturbadora es la interpretación del Libro del Apocalipsis. Costa rastrea su influencia hasta John Nelson Darby, un pastor irlandés del siglo XIX que invirtió la lectura tradicional: en lugar de que los cristianos debieran construir la paz en la Tierra para el retorno de Jesús, Darby sostuvo que el mundo va hacia el caos y que la venida de Cristo se acelera cuanto más rápido llegue el apocalipsis. En esa visión, Cristo no es el salvador compasivo que ama al prójimo, sino un general que desciende para castigar a los no creyentes. Esa teología, combinada con una extrema derecha que cree que los débiles deben perecer, es lo que Costa llama "el matrimonio fatal".
El documental no ignora el contexto. Muestra cómo la pandemia de covid-19 fue un acelerador: mientras los templos evangélicos ofrecían ayuda material y espiritual a comunidades desesperadas, algunos pastores difundían el negacionismo, contribuyendo a las más de 700.000 muertes en Brasil. También expone el papel de Estados Unidos y la CIA (Agencia Central de Inteligencia): la Teología de la Liberación, que defendía a los pobres, fue vista como una amenaza por Kissinger y Nixon, y se impulsó el evangelismo como contrapeso conservador en América Latina.
Costa narra con una voz que oscila entre el análisis histórico, la reflexión poética y la confesión personal. Reconoce que su educación secular la dejó inicialmente ciega ante el avance evangélico. Y aunque el documental ha sido criticado por simplificar la diversidad del mundo evangélico brasileño, su mérito es abrir un debate necesario.
Apocalipsis en los trópicos advierte sobre Brasil, pero es un espejo para toda América Latina y el mundo: una radiografía de cómo la fe, cuando se convierte en arma política, puede poner en jaque la democracia. Nos preguntamos ¿estamos viendo el futuro, o sólo el reflejo de lo que ya está aquí?

POR JOSÉ MANUEL PÉREZ • @manudanph
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta
