19/04/26. A lo largo de la historia, numerosas mujeres han marcado un hito, desafiando normas y transformando el mundo. Figuras como Marie Curie en la ciencia, Cleopatra en el liderazgo, Frida Kahlo en el arte y Fru-Fru en la literatura.
La obra de sus manos y de su voz sigue siendo relevante por su audacia y originalidad para presentar la crítica social y la defensa de la libertad femenina.
Su nombre, Ana Teresa del Rosario Parra Sanojo mejor conocida como Teresa de la Parra, inició su carrera como escritora con cuentos bajo el seudónimo de Fru-Fru en El Universal. Fue una influyente escritora venezolana, precursora de la literatura feminista en América Latina.
Proveniente de la aristocracia, desafió a su propia clase social con sus críticas y haciendo uso de su estilo íntimo e irónico puso en evidencia la vida familiar venezolana de la época. Con la voz intimidante de su pluma denunció las limitaciones impuestas a la mujer en obras claves como Ifigenia, diario que narra el drama de una mujer joven frente a una sociedad sofocante.
Cuando Teresa tenía dos años, fue traída a Venezuela donde disfrutó de su infancia en la tranquila hacienda Tazón, propiedad de su familia, ubicada entre Turmerito y Piedra Azul. Al finalizar sus estudios en el colegio, en 1915 viaja a París donde permace un tiempo antes de volver a Caracas.
Corre el año de 1915 y para entonces la mayoría de las mujeres de su edad no se ocupan precisamente del género literario. Después un hecho excepcional ocurre con sus escritos los cuales se ven publicados en revistas parisinas como Paris Time, Revue de L’Amérique Latine y otras más.
Aunque nació en París, Francia el 5 de octubre de 1889 y pasó gran parte de su vida en Europa, siempre mantuvo un fuerte orgullo por sus raíces venezolanas. Su regreso a Venezuela en plena dictadura gomecista, le permitió incursionar en el mundo de las letras de la mano con el periodismo.
En vista de su éxito diferentes publicaciones venezolanas se interesan por su escritura y es así como sus escritos aparecen en El Universal y en la revista Lectura semanal en los que publica cuentos como Un evangelio indio: Buda y la leprosa, y Flor de loto: una leyenda japonesa.
En 1920 publica en la revista Actualidades, dirigida por Rómulo Gallegos, su Diario de una caraqueña por el Lejano Oriente, que en realidad es una ficción basada en las cartas enviadas por su hermana en numerosos viajes. Impulsada por el éxito alcanzado por sus artículos y cuentos publicados en los periódicos caraqueños, se dedicó entonces a la tarea de escribir hasta cotidianidades y comienza su obra El diario de una señorita que escribió porque se aburría.
La obra de sus manos y de su voz sigue siendo relevante por su audacia y originalidad para presentar la crítica social y la defensa de la libertad femenina. Por ello el título de Ifigenia remite al personaje griego y al sacrificio.
Teresa de la Parra, falleció en Madrid, España, a causa de la tuberculosis a los cuarenta y seis años en 1936.

POR OSMELY BOSCÁN • @osmelyboscan
ILUSTRACIÓN ASTRID ARNAUDE • @loloentinta