Tras el sismo, 100.000 libros cayeron. Pero la memoria de un país no se rinde: voluntarios, lectores y el hijo del fundador reescriben la arquitectura de este templo.
Tras el sismo, 100.000 libros cayeron. Pero la memoria de un país no se rinde: voluntarios, lectores y el hijo del fundador reescriben la arquitectura de este templo.