ÉPALE336-PARQUE HUGO CHÁVEZ 3

EN LO QUE HACE UN TIEMPO ERA UN ESTACIONAMIENTO DE EL HIPÓDROMO, CON BARES Y APARCADEROS IMPROVISADOS, EN LAS CERCANÍAS DE EL POLIEDRO DE CARACAS, AHORA HAY UN PUNTO DE ENCUENTRO ENTRE EL BARRIO DIVINO NIÑO, DOS URBANISMOS DE LA MISIÓN VIVIENDA Y TODA LA PARROQUIA. ESTE ESPACIO AUSPICIA LA COMUNIÓN ENTRE CLASES, SECTORES, NIVELES DE ESTUDIO Y EDADES PARA QUE SE DÉ LA ALQUIMIA PÚBLICA QUE, EN ALGUNOS PAÍSES, SE ESTÁ PRACTICANDO DE OTRA MANERA. LA PATRIA ES UNA FORMA DEL AQUÍ Y AHORA

POR ARGIMIRO SERNA / FOTOGRAFÍAS ENRIQUE HERNÁNDEZ

Cuando oímos hablar a los entendidos sobre “el imaginario” asumimos que ronda en la cabeza más allá de la noción poética. Es como una manifestación divina, pero sin Dios, que componemos entre todos y que contiene los valores de toda la complejidad que nos conforma. Pero ¿cómo se manifiesta ese imaginario en la realidad si ronda en la cabeza como algo etéreo? Al respecto solo sé que se manifiesta en espacios que le den lugar, así que no sé cuánto tengo de entendido, pero sí he podido notar que Caracas no solo cuenta con muchos espacios propicios para que se manifieste ese imaginario, sino que, además, con todo y crisis, se están multiplicando.

Porque detrás de una esquina, en el último puesto de un estacionamiento con una corneta a todo volumen, en bares, tascas y chinos de toda la ciudad o en una calle ciega se dan muchos posibles momentos que implican unas sensaciones, que se manifiesta en imágenes. Sometidos a una suerte de intemperie, no es forzado que en estos sitios el imaginario se componga de imágenes donde se intenta plenar una carencia. Los héroes que suelen gestarse en esos espacios son en grado de resistencia febril, confrontación bélica, exhibición de poder adquisitivo con grandes cornetas, competencias expresivas a expensas de un parque simbólico ensordecedor e hipersexualizado. Pero ¿qué pasa si se diseñan los espacios públicos de manera que se sustituyan estos símbolos con otra carga sensorial?

TODO LO QUE SABEMOS DE LA CULTURA SE MANIFIESTA EN EL PRESENTE Y EN ESPACIOS QUE PUEDEN SER FURTIVOS, SÚBITOS, IMPROVISADOS O, MÁS BIEN, DISEÑADOS PARA FACILITAR LA COMUNIÓN

Los espacios acuáticos estimulan la interacción, la motricidad y el sentido lúdico

Los espacios acuáticos estimulan la interacción, la motricidad y el sentido lúdico

¿Cómo se manifestaría el imaginario si esos espacios fueran diseñados para facilitar encuentros integrales? Juegos de infancia, deportes juveniles, reuniones familiares, diversiones en una piscina; contacto con animales, paisajes, encuentros casuales; grupos de entrenamientos de artes marciales, excursionismo, competencias, scouts; vecinos, atletas, terapeutas y pensadores anacoretas de la zona entre tantas especies que paso por alto ahora no solo pueden reunirse en el recién inaugurado parque Hugo Chavez, sino que pueden conectarse entre sí, con criterios sistémicos y dinámicos que propician el contacto con diferentes formas de pensar, de competir, de creer, de crecer y de crear. El nuevo parque, diseñado como un complejo altamente ambicioso que involucra un eje deportivo-recreacional con un polideportivo de estándares internacionales de alto nivel, un estadio de béisbol y uno de fútbol (con capacidad para 35.000 y 50.000 espectadores, respectivamente), piscinas y ciclovías (aunque incompletas) está abierto al público desde el 28 de julio, en memoria del natalicio del Comandante. Donde, por cierto, podemos hacernos un selfie a su lado, gracias a una estatua que lo representa sentado en un banco al borde de una fuente y un lago circular, como si estuviera en el patio de una casa del llano. Así, la memoria de Chávez se baja del estandarte señorial donde los grandes líderes suelen convertirse en un modelo regañón, para ser el maestro del pueblo, del que tanto disfrutaba durante aquellas épicas alocuciones de tiempo indefinido, siempre en contacto con su gente.

Los juegos de gravedad y desplazamiento permiten la integración intergeneracional

Los juegos de gravedad y desplazamiento permiten la integración intergeneracional

El pequeño lago circular está sembrado de tortugas galápagos por un activista ambientalista que viene de Ocumare. Cuidadas por los guías del parque se propone una simbiosis que esperamos sea sostenible para las taparitas caminantes, las cuales, ciertamente, junto a una vista amplia y un aire limpio invitan a la comunidad aledaña, y hasta la periférica, a concurrir, sean del bando que sean. Favor que hace una estratégica y oportuna idea urbanística para que las más irreconciliables diferencias encuentren un grado de sintonía. Ojalá que este experimento de la forma de diseñar los espacios públicos se manifieste de manera que los protejan, para que el experimento dure todo lo posible. De manera que ese imaginario postmoderno, sembrado durante décadas, hasta que desató los demonios que se manifestaron destruyendo espacios públicos durante las guarimbas, encuentre una forma más gentil y efectiva de manifestarse.

La fuente y el lago asemejan un oasis natural, como un lago itinerante en los Llanos apureños, donde son posibles...

La fuente y el lago asemejan un oasis natural, como un lago itinerante en los Llanos apureños

En el diseño se contempló el plano general de nuestro ecosistema planetario y local. Planetario porque las necesidades de almacenamiento líquido del parque provienen de la acumulación del agua de lluvia por un sistema llamado pavimento esponja. Su tratamiento, en tuberías instaladas a media profundidad, sucede por decantación y oxigenación. Así se surten de agua potable las diversiones acuáticas, sin exigir la potencia del sistema de surtimiento hídrico de la ciudad. En el plano local esta iniciativa institucional abarca la generación de empleo, gracias a la cual nuestra amiga Cristi Acuña, con su simpatía de maracucha y quien vive en casa de familiares cochenses desde algunos meses, nos confió que ese mismo día comenzaba a trabajar como guía.

LA ALQUIMIA DE TRANSFORMAR A INDIVIDUOS QUE LUCHAN POR SOBREVIVIR EN SUJETOS, SOLO SE DA SI NOS APROPIAMOS DE LOS ESPACIOS Y LOS CUIDAMOS COMO NUESTROS

... convivencia zoológica y conservacionismo

… convivencia zoológica y conservacionismo

El segundo eje del proyecto, no concluido aún, es el de vialidad, el cual consiste en un terminal de pasajeros dispuesto para sustituir y superar, con creces, la capacidad del terminal La Bandera y, probablemente, sea más grande que ningún otro en Latinoamérica. El tercer eje contempla, a nivel educativo, una nueva sede especialmente diseñada para la Universidad Bolivariana de Venezuela. El impacto que se espera de los tres ejes, una vez terminados, será un cambio en la calidad de vida, y hasta el grado de felicidad social, de todo el sector habitacional, multisectorial y de Caracas, mediante la vía de facilitar los diferentes niveles de la producción del conocimiento.

Aunque los objetivos generales de los tres niveles no ha podido cumplirse por la drástica disminución presupuestaria, cuyas causas son ya bien conocidas por todos, el único que se ha logrado hasta el momento se destaca por un cambio cualitativo en el habitad y, por otro lado, una travesía memorable. El 2 de junio de 2016 se inauguró la primera etapa del parque Hugo Chávez, ubicado en La Rinconada, parroquia Coche. El Jardín de los Primeros Pasos es una obra destinada, principalmente, a los más pequeños de la casa: 40.000 metros cuadrados destinados a parques infantiles, canchas de futbolito y una ciclovía donde los niños pueden aprender a manejar su biciclo. El 15 de noviembre de 2016 fue inaugurada la Plaza de las Fuentes en el Jardín de los Primeros Pasos del parque Hugo Chávez. Los trabajos de construcción se iniciaron con la transformación de 60.279 m2 de estacionamiento de asfalto, que eran utilizados para el depósito de residuos, de los que se adecuaron 7.570 m2 para la construcción de la Plaza de las Fuentes, un espacio rehabilitado para el desarrollo de la creatividad infantil.

La ciclovía recorre el parque hasta el lago circular, sin estorbar el paso peatonal

La ciclovía recorre el parque hasta el lago circular, sin estorbar el paso peatonal

Aunque afortunada es la reciente inauguración, lamentable es que se deba a daños ocurridos durante los años anteriores por la falta de ese sentido de propiedad pública que todavía enfrenta muchos demonios. Durante algunos años se practicó canotaje en el lago circular del jardín, donde ahora los jóvenes atrapan pececitos, conviven entre ellos y admiran las tortugas. Actitudes delincuenciales, que se prestan a especulaciones sobre atentados contra el bien público, fueron degradando las instalaciones. Gracias a la intervención oficial, nuevamente las familias comparten, en algunos casos muy críticas con los defectos del Gobierno, pero aceptando, al unísono, el evidente empeño de las instituciones por mantenerlo.

Y ahora, más recientemente y con algunas mejoras, si nos acercamos hay una noción cada vez más clara de que cada gesto y cada palabra fortalecen esa conexión con los otros, donde se manifiesta, cual aparición después de un conjuro, nuestra memoria local. Si comprendemos a la conducta humana integralmente, entrelazada en una red de sensaciones y posibilidades que van mutando de lo imaginario a lo real, algunos espacios, dispuestos desde sus inicios para la reunión cotidiana, facilitan la gestación de nuevos conceptos.

Así que ante la pregunta ¿cuándo se conecta nuestra imaginación con las cosas?, pues no puede ser otra que el momento presente, solo si vamos a los espacios apropiados. Y es que toda identidad colectiva, pública y patriótica se compone entre varias otras, generalmente para avasallar a todos, como dice el famoso surgimiento de la famosa cultura griega (y ojalá que por esa vieja fama de dialogal fuera valorada en la actualidad), cuando comenzó en un espacio propicio para esa conexión con los otros, con los diferentes a uno. Que la conversación permitiera cuestionar todo lugar común, todo lo establecido, asumiendo lo que en aquel tiempo era novedoso, pero que ahora debe ir más allá, hacia lo público, en una ciudad cuya población tan diversa solo puede comprenderse en el presente de un contacto cotidiano.

Como un llanero gregario y dicharachero, la estatua del comandante te espera

Como un llanero gregario y dicharachero, la estatua del comandante te espera

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